sábado, 2 de septiembre de 2017

X El día del libro, o hablando solo, por no llorar




Hablando solo, por no llorar

Pa' tirarme en un rincón no me compres "cacho potro"
y deja tú que lo haga otro, al que de satisfacción.
Tú sigue siendo un porrón, que de futbol sabes mucho,
en discutir eres ducho, aunque no tengas ni idea,
¡por dónde la cabra mea, ni si es trucha, o será trucho!

Soy un pobrecito libro olvidado en un rincón,
en mi pensamiento vibro sin comprender la razón
y de dolor me desfibro. ¿Para qué se me compró?
¿por qué se les ocurrió? si tan solo un bulto he sido,
¡nadie jamás me ha leído! ¡no saben que sufro yo!

Con gran ilusión fui escrito se puso en mí mucho amor,
me decían ¡qué bonito! ¡me llenaba de rubor!
soñando en el infinito. Guardo en mí una bella historia
habla de amores y gloria, dentro de mí se ajará,
nadie la descubrirá, ¡se perderá en mi memoria!

Mi tapa nunca se abrió, solo el polvo por amigo,
nadie jamás se acercó y pongo a Dios por testigo
de que nadie me leyó. A veces, ¡con poco esmero!
un raquítico plumero, ¡alguna vez por asomo!
me va acariciando el lomo, pero de marzo a febrero.

Este fue mi triste sino, pero, ¡si oyeras hablar!
a mi dueño, ¡que es muy fino! no para de criticar
sin descaro a su vecino, le dice que es un melón,
"¡nunca saldrás de pelón si no tienes biblioteca!".
¡Eso dice el cabeza hueca y es más tonto que un porrón!

A cientos los libros tiene los compra por presumir,
y si algún amigo viene no se cansa de decir,
¡lo que lee, llueva o truene! Así es la vida señores,
nos gusta ponernos flores y nos las damos de cultos
siendo tan solo unos bultos que presumen de doctores.




Pa´ tirarme en un rincón 
no me compres "cacho potro"
y deja tú que lo haga otro,
al que de satisfacción.
Tú sigue siendo un porrón,
que de futbol sabes mucho,
en discutir eres ducho,
aunque no tengas ni idea,
¡por dónde la cabra mea,

ni si es trucha, o será trucho!

Soy un pobrecito libro
olvidado en un rincón,
en mi pensamiento vibro
sin comprender la razón
y de dolor me desfibro.
¿Para qué se me compró?
¿por qué se les ocurrió?
si tan solo un bulto he sido,
¡nadie jamás me ha leído!
¡no saben que sufro yo!

Con gran ilusión fui escrito
se puso en mí mucho amor,
me decían ¡qué bonito!
¡me llenaba de rubor!
soñando en el infinito.
Guardo en mí una bella historia
habla de amores y gloria
dentro de mí se ajará,
nadie la descubrirá,
¡se perderá en mi memoria!

Mi tapa nunca se abrió,
solo el polvo por amigo,
nadie jamás se acercó
y pongo a Dios por testigo
de que nadie me leyó.
A veces, ¡con poco esmero!
un raquítico plumero
¡alguna vez por asomo!
me va acariciando el lomo,
pero de marzo a febrero.

Este fue mi triste sino,
pero, ¡si oyeras hablar!
a mi dueño, ¡que es muy fino!
no para de criticar
sin descaro a su vecino,
le dice que es un melón,
"¡nunca saldrás de pelón
si no tienes biblioteca!".
¡Eso dice el cabeza hueca
y es más tonto que un porrón!

A cientos los libros tiene
los compra por presumir,
y si algún amigo viene
no se cansa de decir,
¡lo que lee, llueva o truene!
Así es la vida señores
nos gusta ponernos flores
y nos las damos de cultos
siendo tan solo unos bultos
que presumen de doctores.

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