vídeo canción
Sequía de amor
Pertinaz ya la sequía, a tiempo ya que dejaron
de caer trombas de sueños en mi alma ya vacía.
Ven hacia mí primavera, acércate hasta mi boca
aleja de mí el invierno y planta en mí tu señera.
Desmaye el sol por levante, vengan a mí como locas,
nubes de cálidos besos que den luz a mi semblante
Noche de disco, no más, sola recuerdo en silencio
aquel encuentro fugaz que alumbró mi firmamento.
Noche de loca pasión con una promesa al viento
y un roto en el corazón... es lo único que tengo.
Ladrando a la madrugada, cual perro de gris ceniza,
mi corazón a tu alma ladra, soñando con alcanzarla.
¿Qué pasa con los recuerdos? pregunto a la soledad,
pues que se los lleva el viento, para hundirlos en el mar".
Pero a cada vuelta que pego... los veo ladrando detrás.
¿Y qué pasa con los besos? los besos que no se dan,
¿lo sabes tú marinero? ¿sí sabes tú, a dónde van?
que yo quisiera encontrarles y poderles abrazar.
Pertinaz ya la sequía,
a tiempo ya que dejaron
de caer trombas de sueños
en mi alma ya vacía.
Ven hacia mí primavera.
acércate hacia mi boca
aleja de mí el invierno
y planta en mí tu señera.
Desmaye el sol por levante,
vengan a mí como locas,
nubes de cálidos besos
que den luz a mi semblante
Noche de disco, no más,
sola recuerdo en silencio
aquel encuentro fugaz
que alumbró mi firmamento.
Noche de loca pasión
con una promesa al viento
y un roto en el corazón
es lo único que tengo.
Ladrando a la madrugada
cual perro de gris ceniza
mi corazón a tu alma ladra,
soñando con alcanzarla.
¿Qué pasa con los recuerdos?
-"Dicen se los lleva el viento,
para hundirlos en el mar"
pero a cada vuelta que pego
los veo ladrando detrás.
¿Y qué pasa con los besos?
los besos que no se dan,
¿lo sabes tú marinero?
¿sí sabes tú dónde van?
que yo quisiera encontrarles
y poderles abrazar.
Berta caminaba por las calles de la ciudad, con la cabeza gacha y los labios sellados por la tristeza. El eco de sus pasos resonaba en el asfalto, un murmullo sordo acompañaba sus pensamientos. La sequía de su corazón se había vuelto pertinaz, y la ausencia de sueños en su alma vacía era un recordatorio constante de aquel encuentro fugaz que había iluminado su firmamento.
Recordaba aquella noche de disco, la música vibrante y el ambiente caldeado de cuerpos danzantes. Risas y miradas cómplices adornaban el aire, pero entre toda esa efervescencia, Berta había encontrado lo que parecía un oasis: un instante mágico con un desconocido que hizo que el tiempo se detuviera. Las promesas que intercambiaron, flotando como dardos al viento, ahora eran solo ecos perdidos en su mente.
Se apoyó en una pared, el frío de la piedra contrastando con el calor de sus recuerdos. Ven hacia mí primavera, susurró en voz baja, deseando con fervor que aquellos días de calor y alegría pudieran regresar. Ese desconocido había sido el sol que brilló al amanecer, desmayándose ante la llegada del invierno que ahora la invadía. El abrazo de los cálidos besos, que ella añoraba como quien busca un faro en la tormenta, la dejó sin brillo y sumergida en la anhedonia.
Al acostarse esa noche, Berta sintió que su corazón ladraba en un grito mudo, una llamada desesperada que se perdía en la oscuridad. Recordó el sonido de sus risas, la forma en que sus miradas se entrelazaban en el aire como promesas no cumplidas. ¿Qué pasa con los recuerdos? Pensó, mientras una sombra se extendía por su pecho, pesando como una losa. Sabía que se los llevaba el viento, pero ¿qué hacían esos recuerdos volviendo a la orilla de su mente, ladrando detrás de ella como si le reclamaran?
Mañana sería otro día, otra tremenda lucha entre dejar ir y aferrarse a lo que ya no tenía. Y así, en la intimidad de la noche y rodeada por el silencio de su desamor, solo podía preguntarse sobre esos besos que jamás se dieron. ¿Dónde van esos besos, marinero, dónde se fueron? Ella buscaba las respuestas, queriendo aferrarse a esos momentos perdidos, deseando que el tiempo pudiera retroceder y ahorrarle el dolor que ahora la envolvía.
Y aunque los días siguieron transcurriendo, con cada amanecer la primavera parecía alejarse un poco más, y con ella la esperanza. La vida continuaba, pero Berta permanecía atrapada en su laberinto, tratando de encontrar lo que el viento se había llevado, y, sobre todo, intentando entender por qué el invierno se había convertido en su único abrigo.
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arreglos para canción
Sequía de amor
(intro)
Pertinaz ya la sequía,
hace tiempo que dejaron
de caer trombas de sueños
en mi alma ya vacía.
.
Ven hacia mí primavera.
acércate hacia mi boca
aleja de mí el invierno
y planta en mí tu bandera.
(estribillo)
¿Y qué pasa con los recuerdos?
-"Dicen que se los lleva el viento,
para hundirlos en el mar"
pero a cada vuelta que pego
los veo ladrando detrás.
(verso 1)
Desmaye el sol por levante,
vengan a mí como locas,
nubes de cálidos besos
que den luz a mi semblante
(coros)
Noche de disco, no más,
sola recuerdo en silencio
aquel encuentro fugaz
que alumbró mi firmamento.
.
Noche de loca pasión
con una promesa al viento
y un roto en el corazón
es lo único que tengo.
(puente)
Ladrando a la madrugada
como un perro de ceniza
mi corazón a tu alma le ladra,
soñando con alcanzarla.
(estribillo)
¿Qué pasa con los recuerdos?
-"Dicen que los lleva el viento,
para hundirlos en el mar"
pero a cada vuelta que pego
los veo ladrando detrás.
(outro)
¿Y qué pasa con los besos?
los besos que no se dan,
¿lo sabes tú marinero?
¿sabes tú, a dónde van?
que yo quisiera encontrarles
y poderles abrazar.

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