OVILLEJO PARA HUGO
Para
Hugo Emilio Ocanto.
Las letras ata a su yugo,
¡El Hugo!
Versando ardiente, feroz,
¡su voz!
¿Alguien merece una Palma?
¡Si, su alma!
¿Quién los corazones calma,
quién nos hace enternecer
quién versos hace crecer?
Es Hugo la voz del alma.
Hermano Hugo
que a veces nos llenas de alegrías,
otras consuelas nuestro desconsuelo,
amante de los silencios profundos
que dan paso a la voz del alma.
Buscador de tesoros
en la profundidad de los corazones,
donde esperan ansiosos los cofres
llenos de amor que el Creador depositó en ellos.
Fotógrafo de vidas que añoran encontrar
su camino por los senderos trenzados
de amor que iluminan tus versos.
Alma errante que vagas entre sueños
elevando a las alturas la dicha del arte
que puso en ti la natura,
criatura maravillosa que encuentras la cercanía
en la distancia,
que esquivando mareas
te introduces en el alma de quienes te aprecian.
Grande y humano, alegre artista
y nostálgico sediento de glorias
en estos desérticos páramos
sembrados de olvidos.
Alma la tuya escrita en verso,
garganta que desgarra letras en notas.
No dejes de convertir la vida en versos,
los versos en sueños y los sueños en besos.
Se feliz Hugo se feliz y por siempre eterno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario