martes, 22 de agosto de 2017

X De egoísmos y avaricias



De egoísmos y avaricias

Contra agrestes farallones pelea el hombre su destino,
al acoso de fatídicas visiones, ignorando en su esfuerzo lo divino,
buscando la eterna brisa que acompañe su camino.

Es su afán engordar el hato, encuentra en ello placer
y luchará como un jabato con un ansia de enriquecer
que hasta al propio rey Midas le haría palidecer.

El desasosiego le acosa y persigue, busca su sed la ansiada fuente, 
nada le detiene siempre sigue, impávido lucha con fe ardiente,
se lanza a la mar embravecida, como esclavo eterno de la suerte.

Suerte que a veces le llena la mano y alza gritos, de jubilo y honores,
rindiendo tributo en altar profano, no importa si ganó, o robó las flores
su tosca pasión, no por eso se desvela, poco importa, si cayó un hermano.

Poder busca, riqueza, gloria y fama, sin pudor clava la espuela,
sin escuchar la voz que clama. ¡Cada cual aguante su vela!
es su adoptado estandarte... ¡Aquí el que no corre vuela!

Contra agrestes farallones
pelea el hombre su destino,
al acoso de fatídicas visiones,
ignorando en su esfuerzo lo divino,
buscando la eterna brisa
que acompañe su camino.

Es su afán engordar el hato,
encuentra en ello placer
y luchará como un jabato
con un ansia de enriquecer
que hasta al propio rey Midas
le haría palidecer.

El desasosiego le acosa y persigue,
busca su sed la ansiada fuente,
nada le detiene siempre sigue,
impávido lucha con fe ardiente,
se lanza a la mar embravecida
esclavo eterno de la suerte.

Suerte que a veces le llena la mano
y alza gritos, de jubilo y honores,
rindiendo tributo en altar profano,
no importa si ganó, o robó las flores
su tosca pasión, no por eso se desvela,
poco importa, si cayó un hermano.

Poder busca, riqueza, gloria y fama,
sin pudor clava la espuela,
sin escuchar la voz que clama.
¡¡¡Cada cual aguante su vela!!!
es su adoptado estandarte.
¡Aquí el que no corre vuela!

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