Mostrando entradas con la etiqueta marineromadrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marineromadrid. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de enero de 2025

En busca del tesoro perdido. L ya en pm

 



  • vídeo canción


  • El mar de los sueños
  • .
  • Por el mar de los sueños, navego,
  • vasto océano de amor en templanza
  • donde tu sonrisa es el lucero 
  • que guía a las olas en su danza.
  • .
  • Cada amanecer, crece la brasa,
  • del sol que en tu mirar enciende fuego,
  • mi corazón arde por tu amor que arrasa
  • toda la inmensidad de mi gran anhelo.
  • .
  • Las sirenas de Ulises tienen celos,
  • tu belleza la tratan de esconder,
  • pero mi brújula fiel, sin enredos,
  • saber guiarme a ti, la razón de mi querer.
  • .
  • En la isla de sueños que he forjado,
  • entre sueños e ilusiones danzantes,
  • hallé un tesoro que nunca había anhelado:
  • tu amor, que brilla en mis días constantes.
  • .
  • Y así, en el mar de mi propia danza
  • encontré lo que buscaba el corazón:
  • no son joyas ni oro ni alabanzas,
  • sino tu amor, la esencia de mi pasión.
  • .
  • I.A.


----------------------------------------------------

  • En  busca del tesoro perdido
  • .
Quintillas agudas
.
Riman los versos 2º y 5º
en rima consonante aguda.
.

En el mar de los anhelos
navegando con fervor,
busco un tesoro escondido
con mi bajel de tres palos,
navegando con ardor.

  • Por el mar de los sueños, navego,
  • vasto océano de amor en templanza
  • donde tu sonrisa es el lucero 
  • que guía a las olas en su danza.
.
Tenues olas me acarician
con su apacible rumor,
mientras el sol me recibe
por las mañanas temprano
con un rayo de esplendor.
.
En el mar, por su grandeza,
siento un enorme temor,
mas la brújula del alma,
esa que nunca se pierde,
hace muy bien su labor.
.
Con tesón y valentía,
cruzo mares con furor,
pues el premio prometido,
al ser algo inmensurable
le da fuerza a mi motor.
.
Mientras mi búsqueda dure,
pienso estar ojo avizor
hasta encontrar el tesoro,
de ese cofre que estará
lleno de paz y de amor.

Mercedes Bou Ibáñez

En  busca del tesoro perdido

En el mar de los anhelos, un vasto y misterioso océano que se extendía hasta donde la vista podía alcanzar, se desplegaba ante mí un horizonte lleno de promesas. 
Navegaba con fervor en mi bajel de tres palos, cada vela inflándose con el viento, impulsándome hacia mi destino, ese tesoro escondido que tanto ansiaba encontrar. Las olas, tenues y suaves, me acariciaban con su apacible rumor, como si la misma naturaleza me alentara en mi aventura.

Cada mañana, el sol emergía por el este, sus primeros rayos iluminando las aguas con un rayo de esplendor. Mirando al cielo, sentía que el universo conspiraba a mi favor, otorgándome fuerza y energía para proseguir. Pero en el fondo de mi corazón, el mar, por su grandeza e imprevisibilidad, susurraba un eco de temor.

 Sabía que detrás de su belleza también se escondían peligros, tormentas y el mismo desconocido que acechaba en la profundidad.

Sin embargo, la brújula del alma, mi fiel compañera en esta travesía, nunca se perdía. Era un faro de esperanza en medio de la tempestad, guiándome hacia el norte, hacia ese lugar donde el tesoro, el que anhelaba, aguardaba pacientemente.

Con tesón y valentía, cruzaba los mares con un fervor renovado, desafiando cada ola que se alzaba ante mí, pues el premio prometido era algo inmensurable. La imagen del cofre, repleto de paz y amor, ardía en mi mente, alimentando el motor de mis sueños.

Día tras día, me aventuraba por senderos desconocidos, avistando islas desiertas y enfrentando tormentas ensordecedoras, pero mi espíritu nunca flaqueaba. Mientras mi búsqueda durara, viviría con los ojos bien abiertos, avizor, escudriñando el horizonte en busca de señales, de pistas que me acercaran a mi meta.

Finalmente, después de lo que parecieron eternidades de navegar, un susurro de esperanza tendió su mano hacia mí. Un destello en el agua atrajo mi atención. Allí, en la lejanía, se perfilaba una isla cubierta de verdes palmeras y flores multicolores, un paraíso en medio del vasto océano. Mi corazón latía con fuerza mientras me acercaba; intuía que allí, en ese rincón olvidado, podía estar el tesoro que tanto había buscado.

A medida que desembarcaba, el aire fresco llenaba mis pulmones y el canto de las aves me saludaba como viejos amigos. Con el corazón palpitante, comencé a caminar por la arena dorada, y de repente, mis ojos se posaron en un cofre antiguo medio enterrado. El momento de la verdad había llegado. 

Con manos temblorosas lo abrí y, aunque no encontré oro ni joyas, lo que vi dentro superaba cualquier riqueza material: una luz cálida y envolvente, un mar de paz y amor que inundó cada rincón de mi ser.

En ese instante comprendí que el verdadero tesoro no era un objeto tangible, sino la experiencia vivida, el viaje realizado y las conexiones recientes. En el mar de los anhelos, había encontrado lo que realmente buscaba, y supe que, mientras mi espíritu siguiera navegando, siempre habría nuevos mares por explorar.


Nota
.Algo que no se debería hacer, 
  • forzar los verbos por conseguir la rima
  • ni el abuso de gerundios.
  • .
  • Ayer vi que mi nevera vacía estar
  • y me vine a quedar pensando,
  • que tenía que salir para fruta comprar,
  • pero no quería ir andando
  • y pensé entonces en un taxi buscar.
  • .
  • Posdata:.
  • .
  • Algunos piensan, que como siempre
  • ando ,entre comillas, criticando
  • modos de escribir, que parece ser
  • que yo no quiera que nadie escriba,
  • nada más lejos, muy al contrario,
  • ojala todo el mundo fuese poeta
  • o hacedor de versos,
  • que el mundo funcionaría mucho mejor.
  • .
  • Mi única intención es 
  • que de lo poco que sé, 
  • pueda aprender todo aquel
  • que sabe menos.
  • .
Lo único que en verdad, si me saca de quicio,
es que se diga que falto al respeto
de algunos usuarios, con tanto machacar
siempre con lo mismo.
.
Y no soy yo, quien falta el respeto a nadie,
son aquellos que se autodenominan a sí mismos
poetas,  y lo creen, porque no han leído
nunca nada, y ciertamente, 
no lo demuestran en sus escritos,
esos si que le están
faltando el respeto a la poesía y al verso.
.
O sea, esos que necesitan 
bajar las cotas del ego
y aprender un poco más,
que nunca es tarde.
-----------------------.
Quintillas agudas
(intro).
Riman los versos 2º y 5º
en rima consonante aguda.

----------
En  busca del tesoro
(intro)

En el mar de los anhelos
navegando con fervor,
busco un tesoro escondido
con mi bajel de tres palos,
que navega tras tu amor.
...
(coros)
  • Por el mar de los sueños, navego,
  • vasto océano de amor en templanza
  • donde tu sonrisa es el lucero 
  • que guía a las olas en su danza.
...
(verso1)
Tenues olas me acarician
con su apacible rumor,
mientras el sol me recibe
por las mañanas temprano
con un rayo de esplendor.
...
(verso2)
En el mar, por su grandeza,
siento un enorme temor,
mas la brújula del alma,
esa que nunca se pierde,
hace muy bien su labor.
...
(coros)
  • Cada amanecer, crece la brasa,
  • del sol que en tu mirar... enciende el fuego.
  • Mientras mi corazón arde
  •  con una pasión que arrasa
  • toda la inmensidad... de mi gran anhelo.
  • ...
(verso3)
Con tesón y valentía,
cruzo mares con furor,
pues el premio prometido,
al ser algo inmensurable
le da fuerza a mi motor.
...
(puente)
  • Las sirenas de Ulises tienen celos,
  • tu belleza la tratan de esconder,
  • pero mi brújula... fiel y sin enredos,
  • saber guiar hacia ti
  • el timón de mi velero...
  • ...
  • (outro)
Mientras mi búsqueda dure,
pienso estar ojo avizor
hasta encontrar el tesoro,
de ese cofre que estará
lleno de paz y de amor
esperando a mi velero
lleno de paz y de amor.


domingo, 6 de noviembre de 2022

María


  • vídeo canción

  • María
  • (intro)
  •  Abrazada a los remos de mi barca
  • viene a mi pensamiento
  • el recuerdo agridulce 
  • de los labios de María
  • y una lágrima  se desboca
  • al recordar el día,
  • que su lengua  ardiente entró
  • hasta el abismo de mi boca.
  • --
  • Su lengua desde allí,
  • sin pensar ni un momento en el vacío,
  • se lanzó a la garganta
  • y de mi alma se fue, de golpe el frío.
  • ---
  • En mis heladas noches solitarias
  • veo en la oscuridad, 
  • flotando alrededor de mis recuerdos
  • los brazos de María
  • y siento arder el pecho,
  • al notar que se forma entre mis labios 
  • un suspiro de cruel melancolía.
  • ---
  • Los alisios me acercan
  • su oloroso perfume
  • mezclado entre la brisa
  • que acaricia mi frente.
  • --
  • Un rayo silencioso, de repente
  • atraviesa veloz el firmamento
  • sin llevar de los truenos compañía
  • por no herir al silencio
  • y evitar que María,
  • se me pueda escapar del pensamiento.
  • ---
  • Pero mi barca yace
  • sobre ásperos guijarros,
  • ya no juega con ella la marea
  • tan solo el viento azota
  • su roto corazón hecho pedazos.
  • Ella también recuerda 
  • los brazos de María.
  • --
  • Yo recuerdo que debo,
  • darle una mano de brea...
  • Yo recuerdo que debo,
  • darle una mano de brea.

lunes, 8 de octubre de 2018

Quiero un novio marinero. De cuentos de la Gertrudis y en De marinero en Madrid









Vídeo canción

 Quiero un novio marinero

Madre;
por favor se lo suplico
déjeme usted el casar
con un hombre de la mar,
no me importa si no es rico.
Madre, que yo se lo explico;
Por la tarde en el paseo
de los más guapos que veo,
van con traje marinero,
¡son pa´ quitarse el sombrero!
¡No encuentro a ninguno feo!

No me busque un novio rico,
¿ya vio usted los marineros?
¿y vio sus ojos sinceros?
¡Ay, madre se lo suplico!
Que no quiero yo un borrico
ni cargado de pesetas,
que no engordé yo las tetas
pa´ goce de un majadero.
¡Un hombre del mar yo quiero,
y si no, a hacer puñetas!

Hágame madre un favor,
vaya usted a ver a Eladio,
mientras escucho en la radio
una novela de amor.
Le hable de mí con ardor,
dígale que soy muy tierna
y que guardo en la entrepierna
una joya para él
y prometo serle fiel
por toda una vida eterna.

A Eladio Ibáñez
un hombre del mar.

¡Qué grandes los hombres, los hombres del mar!

Para Eladio Ibáñez Ogando, un hombre del mar

En noches de calma se escucha un cantar,
es un canto al viento del hombre del mar.
Le pide a la luna de vista no pierda
las olas que llevan de vuelta al hogar.
¡qué lindos los cantos del hombre del mar!

Eolo te marcó el rumbo, atracaste en muchos puertos,
regaste en algunos huertos, amores que aun te recuerdan
y silencios que aun te sueñan en los cielos por ti abiertos.

Tensaste tu arboladura fuerte contra todo viento,
tu amor al mar el sustento, que abordó siempre tu vida,
sin hallar nunca una brida capaz de amarrarte a puerto.

Fue tu mayor ilusión vivir continuo abordaje
hallando siempre el coraje, con el sueño de tu amada,
compañera de almohada, faro de luz en tu viaje.

Mañanas, tardes y noches, con tus mares por bandera,
con tu sueño, ¡no quimera! pusiste a tu vida el broche,
haciendo de amor derroche con quién estaba a tu vera.

En un barco a la deriva, navegando silencioso
con un levante ostentoso, el alma de un viejo amigo,
brindará también contigo, Rivas estará orgulloso.

Desde mi puerto lejano te deseo de corazón
disfruta tu vida amigo, disfrútala en el abrigo,
de ese puerto que ya encierra un alma del mar en tierra,
¡abrazos, brindo contigo!

¡Qué grandes los hombres los hombres del mar!
reparten sus almas  entre dos amores
uno espera en tierra el otro es la mar,
uno es gloria eterna el otro es su paz.
¡Lindos los amores del hombre del mar!

!Qué grandes los hombres, los hombres del mar!
pidiendo a las velas se dejen soplar
y arrecien los vientos soplando hacia el mar.
¡qué grandes los hombres, los hombres del mar!

¡Qué grandes los hombres, qué tanto amor dan!
reparten por puertos ternuras y sueños
mezclados con besos vestidos de mar.
¡Qué grandes los hombres, qué grandes son madre,
los hombres del mar!

Madre yo quiero uno al pie del altar,
¡juntarme yo quiero a un hombre del mar!
¡Qué grandes y guapos los hombres del mar!

Madre;
por favor se lo suplico déjeme usted el casar
con un hombre de la mar, no me importa si no es rico.
Madre, que yo se lo explico; Por la tarde en el paseo
de los más guapos que veo, van con traje marinero,
¡son pa´ quitarse el sombrero! ¡No encuentro a ninguno feo!

No me busque un novio rico, ¿ya vio usted los marineros?
¿y vio sus ojos sinceros? ¡Ay, madre se lo suplico!
Que no quiero yo un borrico ni cargado de pesetas,
que no engordé yo las tetas pa´ goce de un majadero.
¡Un hombre del mar yo quiero, y si no, a hacer puñetas!

Hágame madre un favor, vaya usted a ver a Eladio,
mientras escucho en la radio una novela de amor.
Le hable de mí con ardor, dígale que soy muy tierna
y que guardo en la entrepierna una joya para él
y prometo serle fiel por toda una vida eterna.
-----------------------------


 Quiero un novio marinero
(intro)
Madre;
¡por favor se lo suplico!
déjeme usted casar
con un hombre de la mar.
...
No me importa si no es rico.
Madre, que yo se lo explico;
...
Por la tarde en el paseo
de los más guapos que veo,
van con traje marinero,
¡son pa´ quitarse el sombrero!
--
¡No encuentro a ninguno feo!
...
(estribillo)
No me busque un novio rico.
¿Ya vio usted los marineros?
¿y vio sus ojos sinceros?
¡Ay, madre se lo suplico!
...
Que no quiero yo un borrico
ni cargado de pesetas.
...
Que no engordé yo las tetas
pa´ goce de un majadero.
¡Un hombre del mar yo quiero,
y si no, a hacer puñetas!
...
(verso1)
Hágame madre un favor,
vaya usted a ver a Eladio,
mientras escucho en la radio
una novela de amor.
...
Le hable de mí con ardor,
dígale que soy muy tierna
y que guardo en la entrepierna
una joya para él.
...
Y prometo serle fiel
por toda una vida eterna.
...
(estribillo)
No me busque un novio rico.
¿Ya vio usted los marineros?
¿y vio sus ojos sinceros?
¡Ay, madre se lo suplico!
...
Que no quiero yo un borrico
ni cargado de pesetas.
...
(outro)
¡Hágame madre el favor,
quiero un novio marinero!
...
Que no engordé yo las tetas
pa´ goce de un majadero.
¡Un hombre del mar yo quiero,
y si no, a hacer puñetas!

A Eladio Ibáñez
un hombre del mar.

lunes, 14 de mayo de 2018

De motos y mares o Mama, cómprame una moto;








vídeo

Mamá, cómprame una moto

¿Y qué tendrá ese caballo,
que sobre dos ruedas flota?
¿Qué será, que a veces sueño
que parezco galopar
y a horcajadas sobre él
me siento como gaviota
enamorada del mar.

Sobre sus alas soy libre,
el alma siento vibrar
y rezo que llegue el día
en el que pueda alcanzar
montada sobre su lomo
mi gran sueño de volar.

Mama, cómprame una moto
para flotar por las nubes
con su ronco trepidar,
que quiero sentir la voz
de los vientos que susurran
cánticos de amor y paz
sin miedo a que nadie corte
mi derecho de soñar.

Mama, cómprame una moto,
qué quiero ir con ella al mar,
que yo quiero ver las olas,
ver como vienen y van,
con el viento como amigo
que guiñándoles un ojo
les habla de libertad.

Mama cómprame una moto,
yo también quiero volar,
para escuchar como el viento
derrama sobre los sueños
sus cantos de dulce miel
que dicen que libertad
es como el fresco rocío
que llena el alma de paz.

Mama, cómprame una moto;
¡no te vayas a olvidar!
O escribe a los Reyes Magos
y me la traigan envuelta
en papel de celofán,
el año que viene madre,
cuando llegue Navidad.
-------------------

Mamá, cómprame una moto
(intro)
¿Y qué tendrá ese caballo,
que sobre dos ruedas flota?
...
¿Qué será, que a veces sueño
con mi moto galopar
y a horcajadas sobre él
me siento como gaviota...
enamorada del mar.
...
(verso1)
Sobre sus alas soy libre,
el alma siento vibrar.
...
Y rezo que llegue el día
en el que pueda alcanzar,
montada sobre su lomo...
mi gran sueño de volar.
...
(estribillo)
Mama, cómprame una moto
para flotar por las nubes
con su ronco trepidar...
...
Que quiero sentir la voz
de los vientos que susurran
cánticos de amor y paz.
...
Sin miedo a que nadie corte
mi derecho de soñar.
...
(verso2)
Mama, cómprame una moto,
qué quiero ir con ella al mar,
que yo quiero ver las olas.

Y ver... como vienen y van,
con el viento como amigo,
que guiñándoles un ojo...
les habla de libertad.
...
(verso3)
Mama cómprame una moto,
yo también quiero volar.
...
Para escuchar como el viento
derrama sobre los sueños
sus cantos de dulce miel...
que dicen que libertad
es como el fresco rocío...
que llena el alma de paz.
...
(estribillo)
Mama, cómprame una moto
para flotar por las nubes
con su ronco trepidar...
...
Que quiero sentir la voz
de los vientos que susurran
cánticos de amor y paz.
...
Sin miedo a que nadie corte
mi derecho de soñar.
(outro)
Mama, cómprame una moto;
¡no te vayas a olvidar!
...
O escribe a los Reyes Magos
y me la traigan envuelta
en papel de celofán,
el año que viene, madre,
cuando llegue Navidad...

jueves, 8 de marzo de 2018

Marinero en Chamberí Soneto. De marinero en Madrid







vídeo canción

 Marinero en Chamberí 

Oigo rugir el mar, en mi ventana; 
susurrándo las olas en mi oído
se produce en mi alma un gran vahído,
que de llantos inunda mi mañana.

Es solo un vano sueño que desgrana
aquel sueño infantil nunca vivido,
ser marinero hubiera querer sido,
pero no llega el mar a mi manzana.

Las olas en mis sueños se amontonan
pintan mi corazón con su hermosura,
como rey las sirenas me coronan.

Su azul llena mi día de ternura,
sus aromas que nunca me abandonan,
alivian de mi alma su amargura.

Llega el llanto sin mesura,
¡Cuántos sueños de mares me perdí,
por nacer marinero en Chamberí.

---------------

 Marinero en Chamberí 
(intro)
Oigo rugir el mar, en mi ventana; 
susurrándo las olas en mi oído
se produce en mi alma un gran vahído,
que de llantos inunda mi mañana.
---
(estribillo)
Las olas en mis sueños se amontonan
pintan mi corazón con su hermosura,
como rey de las sirenas me coronan.
---
(verso1)
Es solo un vano sueño que desgrana
aquel sueño infantil nunca vivido,
ser marinero hubiera querer sido,
pero no llega el mar... a mi manzana.
---
(estribillo)
Las olas en mis sueños se amontonan
pintan mi corazón con su hermosura,
como rey de las sirenas me coronan.
---
(verso3)
Su azul llena mi día de ternura,
sus aromas que nunca me abandonan,
alivian de mi alma su amargura.
---
(outro)
Me inunda un llanto sin mesura,
¡Cuántos sueños de mares me perdí,
por nacer... marinero en Chamberí.