miércoles, 26 de julio de 2017

Moza busca mozo Soneto con la Z como eje final de cuentos de la Gertrudis







Alma fuerte que  al amor le reza,
en lucha por hacer su noche un gozo,
ansía por buscar un guapo mozo
que de pasión las muelas bien le cueza.

Todavía no es dura mi corteza,
tiene aún mi figura buen esbozo,
la cama con pasión bien la retozo,
sin dejar de comer ninguna pieza.

Que sepa navegar y hacer el buzo
de guapo me da igual, mas buena traza
que diestro sea  en usar el chuzo.

Que sepa bien plantar bandera en plaza,
que no tenga la cara de merluzo
y en la lengua, su piel como la estraza.

De moza picaraza
que va buscando con mucho alborozo
mozos que le ventilen bien el chozo.

W De Sonetos y otras hierbas sobre dodecasílabos









Aspiran mis versos llenar el vacío
elevar mis sueños hacia el infinito
regalando amor en todo lo escrito,
llegar a tu alma cual fresco rocío.

Vivir en tu sueño haciendolo mío
dormir en tu pecho amor necesito,
notando tu lengua trotar despacito
sentir su calor quitándome el frío.

Y juntos volar en pos de la luz
que viste las almas de rojo pasión,
tu serás la bala y yo el arcabuz.

Que siendo dos solo seremos legión
y yo mi cabeza como el avestruz
dejaré enterrada en tu corazón.



Sirvan por esta vez dos tercetos
a modo de estrambote.

No asemeja este, un soneto al uso
que más bien parece ser dodecasílabo,
creo que mi pluma, así lo dispuso.

Ya que no encajaba como endecasílabo,
quizás quien no entienda lo vea confuso
pero le aseguro, que no es pentasílabo.

W De poetas y demás r





Yo quisiera pasarme por el forro
a tanto bobo inútil y paleto
¡qué aunque se las da de muy discreto
presume de poeta echando morro!

Se repite en sus versos cual cotorro
demuestra ser un necio tan completo;
que su malicia a nadie causa aprieto,
¡nadie teme a resabios de ese zorro!
.
Sueña el necio poética delicia,
en ser poeta pone afán y empeño
con sus versos de edad de la puericia.

¡Pobre infeliz! ¡qué misero burreño!
se hundirá en su fantasmal estulticia
¡cree ser un poeta y solo es leño!

En su lechero sueño
por emular a Lope son cansinos,
quedando solo en pobres lechuguinos.


---------

Ovillejo a la poesía

Verso de amor, si es fogoso,
¡será hermoso!
¿Que nos incita a besar?
¡el versar!
¿Que es del mundo lo mejor?
¡el amor!

Poetas hacen furor,
de pasión llenan momentos
derramando sentimientos.
¡Hermoso versar de amor!

martes, 25 de julio de 2017

¿Dónde están los poetas? 2





Con voz

¿Dónde están los poetas? 

¿Dónde estarán los poetas? ¡Madre, qué yo quiero verlos!
No a esos bardos que cuentan, historias de las estrellas,
con esos no quiero cuentos, ¡Qué para cuentos... Calleja!

Madre, que yo no preciso, tener los sueños de amores,
si veo que en torno mío solo moran almas pobres,
ante un incierto destino que no pinta de colores
las almas de los que sufren el abandono del mundo
y los sueños se les funden al ver un negro futuro
en una noche sin luces... por su piel de color bruno.

Tanto ser abandonado al capricho de la suerte,
corazones derrotados ante un mundo indiferente
que no los ve como hermanos y no tienen quien les verse. 

Sin manos que se les tiendan, sin una luz que les guíe
sin nadie que les proteja, sin un poeta que pinte
su amargura en unas letras, donde un cielo se dibuje
que les abra nuevas sendas.

Por eso yo quiero, madre, poetas que sean valientes,
que su letras hiervan sangres, que sus versos nos acerquen
a quienes son semejantes y buscan quien les aliente.

Poetas que no le teman al hacer de los que mandan.
y sean la voz y queja de tantas almas que vagan
por las arenas adversas... donde los sueños resbalan.

¿En dónde madre y en dónde, dónde estarán los poetas?
¿Por qué veredas se esconden, las savias de nuevas letras?
¿Será madre que no me oyen, ya que ninguno contesta?

¡Qué vengan madre que vengan! Qué lancen al viento el polen
que haga florecer las puertas y que sus letras desmonten
los rosarios de cadenas que atan a las manos nobles
que sueñan con vidas nuevas.


¿Dónde estarán los poetas?
¡madre, qué yo quiero verlos!
no a esos bardos que cuentan
historias de las estrellas,
con esos no quiero cuentos,
¡qué para cuentos Calleja!

Madre que yo no preciso
tener los sueños de amores,
si veo que en torno mío
solo moran almas pobres
ante un incierto destino
que no pinta de colores
las almas de los que sufren
el abandono del mundo
y los sueños se les funden
al ver un negro futuro
en una noche sin luces
por su piel de color bruno.

Tanto ser abandonado
al capricho de la suerte,
corazones derrotados
ante un mundo indiferente
que no los ve como hermanos
y no tienen quien les verse. 

Sin manos que se les tiendan,
sin una luz que les guíe
sin nadie que les proteja,
sin un poeta que pinte
su amargura en unas letras
donde un cielo se dibuje
que les abra nuevas sendas.

Por eso yo quiero madre,
poetas que sean valientes
que su letras hiervan sangres
que sus versos nos acerquen
a quienes son semejantes
y buscan quien les aliente.

Poetas que no le teman
al hacer de los que mandan.
y sean la voz y queja
de tantas almas que vagan
por las arenas adversas
donde los sueños resbalan.

¿En dónde madre y en dónde,
dónde estarán los poetas?
¿Por qué veredas se esconden
las savias de nuevas letras?
¿Será madre que no me oyen,
ya que ninguno contesta?

¡Qué vengan madre que vengan!
Qué lancen al viento el polen
que haga florecer las puertas
y que sus letras desmonten
los rosarios de cadenas
que atan a las manos nobles
que sueñan con vidas nuevas.


domingo, 23 de julio de 2017

A lo lejos las palmeras.







vídeo canción

A lo lejos las palmeras

Hambre... sed, sudor y lagrimas,
lejanos ecos, de palpitar de corazones.
Arena... y más arena, a lo lejos, muy lejos, las palmeras.

"¡He de llegar, he de llegar!" ¿A dónde?.
La vida.....monotonía de un desierto,
arena y más arena y siempre a lo lejos....
¡Muy lejos!...  las palmeras, la ansiada libertad.

La vida...un desierto, corazones de vacío intenso,
buscando amor y sueños, ¡y encuentran... arena!
arena y más arena y a lo lejos, ¡muy lejos!... las palmeras.


Cabezas huecas que encierran
silencios de madrugadas,
nunca supieron de plumas
ni a manejar las espadas,
al grito de libertad
se alzan hordas siniestras,
que en un mundo de aperturas
a esperanzas y colores
sueñan con cerrar fronteras,
anacrónicos pensares,
caducados y obsoletos,
regresan los cromagnones
a encerrarnos en sus cuevas.

----------

A lo lejos las palmeras
laaaaraaaalaaaaraaaalaaaa
(intro)
Vuelan cabezas huecas 
en silencios de madrugadas,
nunca supieron de plumas
ni a manejar las espadas...
---
(femalevoice)
Hambre... sed, sudor y lagrimas,
lejanos ecos, de palpitar de corazones.
Arena... y más arena, 
y a lo lejos, muy, muy lejos, las palmeras.
---
(estribillo,femalevoice)
Es la vida...un desierto, 
corazones de vacío intenso,
buscando amores y sueños, 
¡y solo encuentran... arena!
arena y más arena
 y a lo lejos, ¡muy lejos!... las palmeras...
---
Y al grito de libertad
se alzan hordas siniestras,
que en un mundo de aperturas
a esperanzas y colores
sueñan con cerrar fronteras...
...
(coros)
--
"¡He de llegar, he de llegar!" ¿A dónde?.
Es la vida.... monotonía de un desierto,
arena y más arena y siempre a lo lejos...
¡Muy lejos!...  las palmeras, 
la ansiada libertad...
---
Con anacrónicos pensares,
caducados y obsoletos,
regresaron los cromañones
a encerrarnos en sus cuevas.
---
(estribillo,femalevoice )
Es la vida...un desierto, 
corazones de vacío intenso,
buscando amores y sueños, 
¡y solo encuentran... arena!
arena y más arena
 y a lo lejos, ¡muy lejos!... las palmeras...
---
Y al grito de libertad
se alzan hordas siniestras,
que en un mundo de aperturas
a esperanzas y colores
sueñan... con cerrar fronteras...
---
(estribillo,femalevoice)
Es la vida...un desierto, 
corazones de vacío intenso,
buscando amores y sueños, 
¡y solo encuentran... arena!
arena, arena  y más arena
 y a lo lejos, ¡muy, muy lejos!... las palmeras...

3 Ausencias polimétrico 3 Retorno al principio









Nunca nos hiere el amor,
cuando enfría y pierde calma,
será muy leve la herida
si es tan dura como el roble el alma
y el corazón no se atreve
a romper el silencio del alba.

Perdí al amor y la tibieza,
que disfrazó de gloria mi paisaje,
mas no di paso a la tristeza,
soporté firme el oleaje
y aguantó mi alma con firmeza.

Todo empezó siendo un sueño,
tras él, cabalgaba un beso,
que con ardiente mirada,
llenó mi alma con su fuego,
tatuando sobre mi piel un verso,
que ya borró la nostalgia,
por una ausencia que duele
sin atisbo de esperanza.

En el campanario ya sombrío
se palpa la soledad
mas las campanas, no sienten frío,
se hielan los corazones
y ya es de mármol el mío.

No puedo soportar el vacío,
ya emigraron las cigüeñas,
ya se quedó solo el nido,
el viento hace mucho eco,
tiembla de miedo el rocío
al posarse lentamente
con pavoroso silencio
en los solitarios lechos 
de los sueños que se han ido.

Empañado está el cristal
del espejo donde miro,
el silencio ya se volvió mudo
y dejó de ser mi amigo,
ya no pierde conmigo las horas,
ya no quiere ser abrigo
de todas las noches muertas
que tu ausencia me ha traído.

Y ya mi corazón se rebela
como perro de ceniza
que a la luz de la luna le ladra.
Así mi corazón llama a tu alma,
buscando una respuesta a tu ausencia
con sus aullidos al alba.

--------------


Retorno al principio

Hoy jueves, Berta no ha madrugado mucho, casi son las 9,30, los recuerdos no la dejaron dormir, revisando sus notas ve que hay confusión en sus notas, cree que no ha seguido el orden de plasmar sus miedos siguiendo un orden. Debo empecer por el principio, se dice a sí misma... 

En un pequeño pueblo situado junto a un río que había sido testigo de historias de amor, conflicto y desdicha, un eco de añoranza resonaba en cada rincón. Entre sus calles empedradas y casas de tejas rojas, una joven llamada Berta caminaba con una pesada carga en su pecho. Su corazón había conocido la gloria y el tormento que trae consigo la pasión, pero hoy solo quedaba un vacío ensordecedor.

Nunca nos hiere el amor, pensaba Berta, cuando su alma se había vuelto tan dura como el roble. Sin embargo, cada vez que recordaba aquella mirada que la había consumido, el fuego que había iluminado su vida, se preguntaba si las heridas del amor eran realmente leves o si había subestimado el poder de su dolor.

El amor llegó a su vida como un sueño encantado. Una noche, en una fiesta bajo las estrellas, un joven de risa contagiosa y ojos llenos de vida se acercó a ella. Sus palabras envolvían a Berta en una bruma de dulzura y promesas, y un beso ardiente selló un pacto silencioso entre ellos. Pero lo que comenzó como un hermoso paisaje se marchitó con el tiempo; la gloria de aquellos días era un disfraz que ocultaba un ocaso inminente.

Berta había perdido al amor y la tibieza que una vez la envolvía. Y aunque el oleaje de la tristeza amenazaba con hundirla, ella se negó a sucumbir. Resguardó su alma con firmeza, como un roble resistente que resiste las tormentas. Pero el vacío se fue apoderando de ella, creciendo como una sombra que despojaba de color su vida.

Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses. En el campanario de la iglesia, las campanas sonaban con un eco triste, como si también compartieran el dolor que Berta llevaba en su pecho. La soledad se adueñó de sus noches; el silencio era una compañía que se hacía más pesada con cada latido de su corazón de mármol.

Un día, Berta se miró en el espejo. Las lágrimas habían empañado el cristal, y en su reflejo encontró a una extraña: una mujer sin sueños, sin risas, atrapada en un pasado que ya no le pertenecía. Su corazón, antaño lleno de amor, ahora rebelde y errante, aullaba en las noches, buscando los vestigios de aquel amor fugaz. Como un perro de ceniza ladrando a la luna, clamaba por una respuesta que nunca llegaría.

La noche era profunda y la alborada se asomaba tímidamente cuando Berta  salió de su casa. Las estrellas comenzaban a desaparecer, y el rocío temblaba en las hojas. Se detuvo bajo el viejo roble, aquel que había mantenido sus secretos y sus sueños. Sus ojos se cerraron, permitiendo que la brisa helada acariciara su rostro. Cerró los puños, sintiendo el vacío, sintiendo el eco de un amor que había partido sin mirar atrás.

Y en ese instante, comprendió que aunque el amor y la tristeza se entrelazaran como sombras en su vida, no podía seguir atada a la nostalgia. Berta  decidió honrar lo vivido sin permitir que su ausencia definiera su presente. Con cada latido de su corazón, comenzó a despojarse del peso de su soledad. El alba, ahora más que un silencio, se convirtió en un nuevo comienzo.

La luz del día comenzó a romper con la oscuridad, y Berta sonrió entre lágrimas, encontrando en su dolor la fortaleza para empezar de nuevo. En su corazón, el amor no se había ido del todo; solo había tomado un respiro, esperando el momento en que ella estuviera lista para abrir nuevamente las puertas de su alma.
.......................................


Hoy día jueves marca un momento significativo en la vida de Berta, se ha levantado a las 9:30 de la mañana, no ha tenido un despertar temprano. Durante la noche, los recuerdos la privaron de un sueño reparador, manteniéndola en un estado de insomnio casi hasta el alba. 

En su mente, revisaba las notas que había comenzado a redactar acerca de su convulsa existencia, advirtiendo una confusión inherente a su relato; sospechaba que no había seguido un orden coherente al plasmar sus temores. Se autoafirmó la necesidad de regresar al principio de su narrativa.

En un pequeño pueblo situado a la vera de un río que había sido testigo de diversas historias de amor, conflicto y desventura, un eco de añoranza permeaba cada rincón. Entre las calles empedradas y las viviendas con techos de tejas rojizas, se encontraba Berta, quien llevaba a cuestas una pesada carga emocional. Su corazón había experimentado tanto la gloria como el tormento que la pasión conlleva, aunque en ese momento solo un profundo vacío la invadía.

El pensamiento de que "el amor nunca nos hiere" resonaba en la mente de Berta, quien sentía que su espíritu se había vuelto tan inflexible como un roble. Sin embargo, cada vez que evocaba la mirada que la consumió y el fuego que iluminó su vida, se cuestionaba si las afrentas del amor eran realmente superficiales o si había subestimado la magnitud de su dolor.

El amor había irrumpido en su vida como un sueño encantador. En una velada bajo el manto estrellado, un joven de risa contagiosa y ojos fulgurantes se le acercó. Sus palabras envolvían a Berta en una atmósfera de dulzura y promesas, y un beso apasionado selló un pacto tácito entre ambos. Sin embargo, lo que había comenzado como un encantador paisaje se marchitó con el paso del tiempo; la esplendorosa gloria de aquellos días se convertía en un disfraz que encubría un ocaso inevitable.

Berta se hallaba en la pérdida del amor y la calidez que previamente la rodeaba. A pesar de que las olas de la tristeza amenazaban con sumergirla, ella se negaba a rendirse. Resguardó su alma con firmeza, asemejándose a un roble resiliente frente a las tormentas. No obstante, el vacío empezó a apoderarse de su ser, creciendo como una sombra que despojaba a su vida de vitalidad.

Los días se convirtieron en semanas y las semanas se transformaron en meses. Desde el campanario de la iglesia, las campanas resonaban con un eco melancólico, como si compartieran la pena que Berta llevada en su interior. La soledad se adueñó de sus noches; el silencio se convertía en una compañía cada vez más agobiante con cada pulsación de su corazón de mármol.

Un día, al observarse en el espejo, Berta se encontró con un reflejo que le resultaba ajeno: una mujer desprovista de sueños y risas, atrapada en un pasado que ya no le pertenecía. Su corazón, que había estado colmado de amor, ahora se mostraba errante y desgarrador, aullando solitariamente en las noches en busca de los restos de aquel amor efímero. Como un perro de ceniza ladrando a la luna, clamaba por respuestas que nunca llegaban.

La noche, profunda y envolvente, comenzó a ceder ante la tímida llegada del alba cuando Berta salió de su hogar. Las estrellas comenzaban a desvanecerse y el rocío temblaba sobre las hojas. Se detuvo bajo el viejo roble, depositario de sus secretos y anhelos. Cerró los ojos, permitiendo que la brisa helada acariciara su rostro, mientras apretaba los puños, reconociendo el vacío y el eco de un amor que se había marchado sin atisbo de retorno.

En ese instante epifánico, comprendió que, aunque el amor y la tristeza se entrelazaban como sombras en su existencia, no podía continuar encadenada a la nostalgia. Berta decidió honrar lo vivido sin permitir que su ausencia interfiriera en la configuración de su presente. Con cada latido de su corazón, comenzó a desprenderse del peso de su soledad. Desde entonces, la alborada, más que un silencio abrumador, se convirtió en un prometedor nuevo comienzo.

Así, la luz diurna comenzó a desafiar la oscuridad, y Berta esbozó una sonrisa a través de las lágrimas, encontrando en su sufrimiento la fortaleza necesaria para iniciar un nuevo capítulo. En su corazón, el amor no se había ido en su totalidad; simplemente había tomado un respiro, aguardando el momento en que ella estuviera preparada para reactivar las puertas de su alma.

jueves, 20 de julio de 2017

W M Poetas de calcetín. Sátira





Increíble el desvarío
ya "cuento" común y diario,
¡es algo extraordinario!
¡poetas de calcetín,
(como dice un buen amigo)
escribiendo como patos
con faltas y garabatos
y se dan mucho postín!

Sin pensar, un alguien dijo:
¡si es del alma... es poesía!
y desde ese mismo día,
llegó al verso su morir.
Muy hermoso es el diamante,
que de la tierra nos sale,
pero poco o nada vale
si no se lleva a pulir.

Al escribir bien hagamos,
la eterna en su justa mida,
la libre, ritmo y bien fluida
y sin prisa en publicar
leamos y releamos
hasta que ya bien nos suene 
¡que no parezca que truene!
y tenga un lindo sonar.


Menos creer en las musas,
pues estas tan solo son
Trabajo y Dedicación,
¡Las demás... tan solo excusas!

miércoles, 19 de julio de 2017

Mi retrato 2 Soneto con la r De cuentos de la Gertrudis









 vídeo canción

Chaqueta desgastada por el forro
con la falda mordida por un perro,
andares como vaca sin cencerro
y cara que parece, sea un morro.

Ya las babas me caen en gran chorro,
me dicen que también me falta hierro,
al mirar al espejo yo me aterro
al ir viendo mis canas sin el gorro.

Abandonada y sola como perra
creo que debo echar muy pronto el cierre
ya no tengo cabida en esta tierra.

Que venga alguien y el cuello me lo sierre,
perdí contra la vida su cruel guerra,
no levanto cabeza aunque me emperre.

Soneto hecho con la erre,
retrato de una vieja ya pedorra
que por bruja no tiene quien la corra.


------------------------------
Mi retrato 

(intro)
La chaqueta desgastada por el forro,
con la falda mordida por un perro,
andares como vaca sin cencerro
y  una cara 
que en vez de cara,  parece un morro.
(estribillo)
Ya las babas me caen en gran chorro,
me dicen , que también me falta hierro,
al mirar al espejo yo me aterro
al ir viendo  mis canas sin el gorro.
(coros)
Abandonada  y sola como una perra
creo que debo  echar pronto el cierre
ya no tengo ... cabida en esta tierra.
(outro)
Que  alguien  ya venga
y el pescuezo me lo sierre,
que ya perdí 
contra la vida su cruel guerra,
y no levanto la cabeza 
ni por mucho que me emperre.

lunes, 17 de julio de 2017

¡Y las musas...comiéndose los mocos! Soneto






vídeo declamado


¡Y las musas...comiéndose los mocos!

Soneto con estrambote
y con la c de eje de rima.
tiene asonancias en los tercetos

No puedo hilar mis versos en la rueca,
¡y la musa jugando con un moco!
Estrujo la cabeza, sudo el coco,
ya no me sale nada... quedé hueca.

Me entretengo tocándome la peca,
por la ventana veo a Paco el loco
 y a esa vecina con la que hablo poco,
esa que dicen, que está medio chueca.

Tendré que enchufar el viejo picú
para que inspire mi mente reseca,
en la que solo hay... cantos de cucú.

Estoy vacía como polla clueca,
devolveré la pluma al curucú,
la que me prestó aquel pájaro azteca.

No hay dinero en la Ceca
para abrir una mente hecha de roca,
talento si no tienes... ya no toca.


sábado, 15 de julio de 2017

Contigo aprendí a decir amigo. A Serrat




declamado





vídeo canción

Caminante no hay camino,
se hace camino al andar,
golpe a golpe, verso a verso.
(Don Antonio Machado)

Nos exige tributar
de vez en cuando la vida
un merecido homenaje
a quienes con su coraje
ayudan a navegar
por este mar de oleaje
a todos quienes precisan
ayuda para su andar.

Nano te llamó el Sabina,
pero yo te llamo hermano
formas parte de mi vida,
crecí de amores contigo,
me curaste alguna herida
y seguí tus enseñanzas
para buscar mis amigos,
fuiste la luz y el abrigo
de mis sueños y esperanzas.

Recuerdos de mi niñez
en aquel mi pueblo blanco,
colgada de sus barrancos
viendo al Quijote pasar,
¡vencido que no humillado
ni con su roto espaldar!

Los domingos a vibrar
con el carrusel del Furo,
dos boletos por un duro
y le doy dos vueltas más.
-Señora no sea terca,
deje que suba el zagal
al tordillo de madera
y que deje de llorar.

Yo sobre un caballo blanco
corriendo tras la utopía
que mordida por los perros,
en un rincón escondida
a la rosa de los vientos
reclamaba por su vida.

Mis amigos bien les daban
sin pudor ni disimulo
a toda moza que vieran
dos palmadas en el culo.
Y la madre de Juanito
a escobázos nos corría,
¡desazte pronto Juanito
de estas malas compañías!

Y que lindas las hogueras
en la noche de San Juan,
colgábamos las banderas
desde la casita blanca
hasta el barrio Del Pilar,
pasando por Casa Antunez
donde vive la Lucía
que a tantos hizo soñar.

Se nos hacía de día
en las noches de vampiros,
observando al sol salir
temprano y en bicicleta
y aquel huesudo albañil
con su sucia camiseta
que caminito de la obra
no cesaba de gruñir.

En verano en Badalona
con sus obras y sus vallas
corríamos todas sus playas
sin carnet de identidad.
De mano de Tío Alberto
pronto aprendí a caminar
hicimos el mundo nuestro
soñando al lado del mar.

Gracias querido maestro
por lo que supiste dar,
será eterno el recuerdo
que por siempre vivirá
en estas almas inquietas
que crecimos con los sueños
que nos forjaban tus letras
llenas de amor y humildad.



.........................
 Contigo aprendí 
(spoken)
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar,
golpe a golpe, verso a verso.
(Don Antonio Machado)
--
(intro, femalevoice)
Nos exige tributar
de vez en cuando la vida
un merecido homenaje
a quienes con su coraje
ayudan a navegar
por este mar de oleaje
a todos quienes precisan
ayuda para su andar.
---
(twovoice)
Nano te llamó el Sabina,
pero yo te llamo hermano...
---
formas parte de mi vida,
crecí de amores contigo,
me curaste alguna herida
y seguí tus enseñanzas
para buscar mis amigos...
---
fuiste la luz y el abrigo
de mis sueños y esperanzas.
--
(verso1)
Recuerdos de mi niñez
en aquel mi pueblo blanco,
colgada de sus barrancos
viendo al Quijote pasar,
¡vencido... que no humillado
ni con su roto espaldar!
---
(coros)
Los domingos a vibrar
con el carrusel del Furo,
dos boletos por un duro
y le doy dos vueltas más.
---
-Señora no sea terca,
deje que suba el zagal
al tordillo de madera
y que deje de llorar.
---
(verso2, femalevoice)
Yo sobre un caballo blanco
corriendo tras la utopía
que mordida por los perros,
en un rincón escondida
a la rosa de los vientos
reclamaba por su vida.
---
Mis amigos bien les daban
sin pudor ni disimulo
a toda moza que vieran
dos palmadas en el culo.
----
Y la madre de Juanito
a escobazos nos corría,
¡desázte pronto Juanito...
de estas malas compañías!
---
(coros)
Y que lindas las hogueras
en la noche de San Juan...
colgábamos las banderas
desde la casita blanca
hasta el barrio Del Pilar....
---
pasando por Casa Antunez
donde vive la Lucía
que a tantos hizo soñar.
---
(verso3, twovoice,)
Se nos hacía de día
en las noches de vampiros,
observando al sol salir,
temprano y en bicicleta...
---
y aquel huesudo albañil
con su sucia camiseta
que caminito de la obra
no cesaba de gruñir.
---
(coros)
En verano en Badalona
con sus obras y sus vallas
corríamos todas sus playas
sin carnet de identidad.
---
De mano de Tío Alberto
pronto aprendí a caminar
hicimos el mundo nuestro
soñando al lado del mar.
---
(outro)
Gracias querido maestro
por lo que nos supiste dar,
será eterno tu recuerdo...
----
que por siempre vivirá
en estas almas inquietas
que crecimos con los sueños
que nos forjaban tus letras
llenas de amor y humildad...
---
(coros)
Nano te llamó el Sabina,
pero yo te llamo hermano...
---
formas parte de mi vida,
crecí de amores contigo,
y me curaste alguna herida...
---
y seguí tus enseñanzas
para buscar mis amigos...
---
fuiste la luz y el abrigo
de mis sueños y esperanzas.
...
fuiste la luz y el abrigo
de mis sueños y esperanzas.

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