domingo, 14 de marzo de 2021

24 Ausencias El espejo


  • Ausencias

  • Nunca nos hiere el amor, cuando enfría y pierde calma,
  • será muy leve la herida si es tan dura como el roble el alma
  • y el corazón no se atreve a romper el silencio del alba.

  • Perdí al amor y la tibieza, que disfrazó de gloria mi paisaje,
  • mas no di paso a la tristeza, soporté firme el oleaje
  • y aguantó mi alma con firmeza.

  • Todo empezó siendo un sueño, tras él, cabalgaba un beso,
  • que con ardiente mirada, llenó mi alma con su fuego,
  • tatuando sobre mi piel un verso, que ya borró la nostalgia,
  • por una ausencia que duele sin atisbo de esperanza.

  • En el campanario ya sombrío se palpa la soledad
  • mas las campanas, no sienten frío, se hielan los corazones
  • y ya es de mármol el mío.

  • No puedo soportar el vacío, ya emigraron las cigüeñas,
  • ya se quedó solo el nido, el viento hace mucho eco,
  • tiembla de miedo el rocío al posarse lentamente
  • con pavoroso silencio en los solitarios lechos 
  • de los sueños que se han ido.

  • Empañado está el cristal del espejo donde miro,
  • el silencio ya se volvió mudo y dejó de ser mi amigo,
  • ya no pierde conmigo las horas, ya no quiere ser abrigo
  • de todas las noches muertas que tu ausencia me ha traído.

  • Y ya mi corazón se rebela como perro de ceniza
  • que a la luz de la luna le ladra. Así mi corazón llama a tu alma,
  • buscando una respuesta a tu ausencia con sus aullidos al alba.
...............


Berta se despertó en su habitación, cuando la primera luz de la mañana se deslizó tímidamente por las cortinas polvorientas. Cada rayo de sol que se colaba parecía un recordatorio injusto de lo que un día fue su vida, ahora marchita y vacía. 

Miró fijamente al espejo; la imagen que le devolvía el reflejo estaba empañada por una tristeza que no podía borrar. En ese cristal, no sólo se reflejaba solo un rostro ajado, sino también un oscuro reflejo de la vida que había perdido y los ecos lejanos de las risas que una vez llenaron aquel hogar.

El amor se deslizó de su vida como arena entre los dedos, y aunque su alma se había forjado con la dureza del roble, la herida del desamor dejó una cicatriz que nunca podría desvanecerse. Durante mucho tiempo, había creído que la tristeza era una opción lejana; que la firmeza podía ser un refugio ante el dolor. 

Así empezó su resistencia, conteniendo el oleaje del amor marchito, como un barco que navega en un mar en calma, pero amenazado por tormentas invisibles.

Salió a recorrer las calles de su pueblo con paso firme, pero su corazón no dejaba de querer gritar, de buscar una respuesta a la ausencia de aquel amor que había tatuado su piel con versos ardientes. Era un amor que había logrado cubrirla con una miel dulce y reminiscente, pero que ahora sólo dejaba en su lugar un amargo vacío.

Se sentó en el banco verde del parque, donde solía hacerlo muchas tardes, bajo el susurro de los árboles, habían compartido palabras llenas de sueños. Ahora, los pájaros cantaban con una tristeza casi palpable, como si fueran conscientes del duelo que habitaba en su pecho. 

Las cigüeñas que solían descansar en el nido de la plaza ya habían emigrado, dejando atrás un hogar vacío que parecía ecos del abandono. El viento soplaba con un eco triste, y Berta sentía cómo temblaba el rocío al posarse en el frío mármol de su corazón, olvidado y solitario.

Cerró los ojos y respiró profundamente, buscando en el aire un homenaje a los recuerdos. Las noches muertas se acumularon a su lado como sombras; ese silencio que una vez fue un amigo se había transformado en un enemigo devorador. 

Ya no podía soportar el vacío. Cada lágrima que caía llevaba consigo otros tantos momentos que nunca volverían, y Berta se sintió pequeña, insignificante en un mundo que la había dejado atrás.

Su corazón, rebelde como un perro de ceniza, aullaba a la luna en la soledad de la noche, llamando a un alma que ya no estaba. ¿Dónde estás?, resonaba su voz en la oscuridad. Pero sólo la luna respondía, dándole de vuelta el eco de un amor marchito, un susurro fugaz que se pulía con los aullidos de su melancolía.

No sabía si algún día podría hallar la paz en esta nueva vida de silencios y ausencias. Mientras los ecos del pasado se desvanecían, sus esperanzas se desdibujaban como aquellas campanas que, desde el campanario sombrío, olvidaron lo que es sentir el calor de un corazón que aún late. 

Y así, con la tristeza como única compañera, Berta continuó su paseo, perdida entre recuerdos y sombras, buscando ese calor que se había escapado en la brisa de un amor que ya no volvería.

lunes, 1 de marzo de 2021

Décimas XXIX Décimas del montón I

 




  •  Décimas XXIX

  • Décimas del montón I

  • El amor cerró caminos
  • y también cerró la tienda
  • que ya no hay nadie que venda
  • ni patatas ni pepinos.
  • Se secaron los chuminos
  • porque nadie los trabaja,
  • alguno hay que mucho raja
  • de ser en la cama un macho
  • pero es solo un mamarracho
  • que no sabe que baraja.

  • Sin nadie que le confronte
  • anda siempre muy maltrecho,
  • presume de pelo en pecho
  • y parece un mastodonte.
  • Para él no existe horizonte
  • ni freno que le sujete
  • mas no le sigo el carrete
  • a pintas de medio pelo
  • pues aprendí de mi abuelo
  • a tener prieto el ojete.

  • Decían que se extinguieron
  • hace miles de años ya,
  • pero creo no es verdad
  • o es que algunos renacieron.
  • Que todos no se murieron
  • aún queda algún machosaurio
  • que sigue aquí amigo Mario
  • y viste con alma negra,
  • es más malo que una suegra;
  • y sigue dando mal fario.

  • A veces pierdo el plumaje
  • mas lo recupero luego
  • ya que esto es tan solo un juego
  • y nadie busca el ultraje.
  • Mas me da mucho coraje 
  • tener que aguantar a un gallo,
  • por eso a veces me rallo
  • y le canto las cuarenta
  • de ese modo ya no aumenta
  • ni se hace más grande el callo.

  • Y por cierto, amigo Mario,
  • me di cuenta que persigna
  • si que rima con consigna,
  • con consigan es mal fario.
  • Como soy un buen corsario
  • no te lanzo por la borda
  • pero si haces otra gorda
  • te tiro a los tiburones
  • o te daré dos capones
  • y te mando al Sursuncorda.

  • ¡Vaya ripios que nos cuelas!
  • por ser de poco estudiar,
  • te ibas al río a pescar,
  • ¿no había en tu pueblo escuelas?
  • Pues apriétate las bielas
  • si quieres seguir la danza
  • y no lo tomes a chanza
  • que si vuelves a fallar
  • te vamos a taladrar
  • un agujero en la panza.

  • ¡Saldrá tu culo pelado!
  • si vienes con malos rollos,
  • aquí ya no somos pollos
  • con el cerebro lavado.
  • Así que mi buen chiflado
  • con tus cuentos a otra parte,
  • por aquí nos sobra el arte
  • para labrar la madera,
  • sin escuchar tu sonsera
  • ni tener porque aguantarte.

  • Que penando me despeno
  • y a la mente se me viene;
  • si despenar es de pene
  • lo mismo te lo cerceno.
  • Porque sin pene, moreno,
  • lo de macho pierdes fijo
  • serás tan solo un botijo
  • o especie de bicho raro,
  • así que te quede claro;
  • ¡no me molestes canijo!

  • Y tú me llamas reputa
  • por decirtelo bien claro,
  • por no pasar por el aro
  • y por mi actitud tan bruta.
  • Pero me gusta la fruta
  • bien pura y libre de mancha,
  • así que tú pa´ tu cancha
  • a seguir con tu pío, pío
  • que yo sigo con lo mía
  • y aquí me quedo tan pancha.

  • Y reputa a mi entender
  • es quien se entrega por vicio
  • no quien lo busca de oficio
  • tan solo para comer.
  • Mas creo a mi parecer
  • cada quien manda en lo suyo
  • y no hay porque hacer barullo 
  • a quien vive como puede,
  • así que cada uno ruede
  • tal le salga del capullo.

  • Yo a vivir eché valor
  • sin saber que me aguardaba,
  • tras un matojo acechaba
  • la vida cual malhechor.
  • Me revolcó con ardor
  • más conmigo no podía
  • supe luchar cada día
  • para ganarme el potaje,
  • puse tesón y coraje
  • para vencer a esa arpía.

viernes, 19 de febrero de 2021

p Feliz aniversario de Ana Guillermina y Evandro




  • Para Ana Guillermina y Evandro
  • con todo mi cariño.

  • Cincuenta años con tu amor,
  • cincuenta años ya pasaron
  • y aún veo mariposas
  • volando a mi alrededor.

  • Cincuenta años con tu amor,
  • toda una vida a tu lado,
  • cincuenta años de pasión
  • y aún sigo enamorado.

  • Me parece que fue ayer
  • cuando el brillo de tus ojos
  • se poso sobre mi piel
  • y yo frente ti de hinojos
  • suplicando tu querer.

  • Del jardín la mejor flor
  • se prendió de mi solapa
  • y cincuenta años después
  • aún desprende ese olor
  • que entre sus brazos me atrapa.

  • Junto a ti toda una vida
  • me pareció una semana,
  • por eso gracias le doy
  • a mi Dios cada mañana.

  • Y si volviera a nacer
  • juro que te buscaría,
  • porque la vida sin ti
  • nunca una vida sería,
  • pues tú has sido para mí,
  • mi luz, mi estrella, mí guía.

  • Siempre fuiste tú la musa
  • que supiste hacer de mí
  • con tu actitud decidida
  • el hombre bueno que soy
  • por eso me atrevo hoy
  • a pedir con ilusión
  • y lo pido sin dudar;
  • ¿Ana de mi corazón,
  • firmamos cincuenta más?

martes, 16 de febrero de 2021

Décimas de vida Décimas XXXII




  •   Décimas de vida

  • La poesía es riqueza
  • cuando cae en buenas manos,
  • pero es que hay muchos profanos
  • que a mí me causan tristeza.
  • Ya me va dando pereza
  • navegar a sotavento,
  • cada día hay más jumento
  • con ganas de ser poeta
  • porque un día a su trompeta
  • la hizo que sonara el viento.

  • Causó una gran sensación
  • por ser un tipo muy largo,
  • mas tenía un algo amargo
  • que causaba decepción.
  • A veces en un rincón
  • yo me lo encontré llorando,
  • no recordaba ni cuando
  • la vida había perdido,
  • quizás por no haber sabido
  • las cartas ir barajando.

  • Con la lección aprendida
  • se volvió para su casa
  • el más chico de Tomasa
  • que fue a buscarse la vida.
  • Volvió con el alma herida
  • por no hallar lo que buscara,
  • y es que el pobre por su cara
  • y su pinta de torero
  • veía llover dinero
  • allí por donde pasara.

  • Ni de otro falso cimiento
  • ni de algún orgullo artero,
  • para ser un buen torero
  • hay que nacer con talento.
  • Mas siempre hay algún jumento
  • que presume de forista
  • y su ego no hay quien resista
  • porque le sacó una nota,
  • a una trompetucha rota 
  • y se cree un gran artista.

  • Aún hay muchos borregos
  • en periodo de lactancia
  • viviendo en plena ignorancia
  • fustigada por los egos.
  • Y nunca saldrán de legos
  • por su orgullo vano y necio
  • y por el no hacer aprecio
  • de quien bien les aconseja,
  • pero creen que esta vieja
  • solo los ve con desprecio.

  • No sentirse nunca inepto
  • es bien fácil de lograr,
  • no parando de estudiar
  • y seguir bien el precepto.
  • Teniendo claro el concepto
  • de aquello que se persigue,
  • para que nadie te obligue
  • a que des un paso atrás
  • y si actúas así veras
  • como todo se consigue.

  • Siempre más polvos que barro
  • si quieres gozar la vida
  • o la darás por perdida
  • si te comes tanto el tarro.
  • No es que yo sea muy guarro
  • en todo caso una guarra,
  • pero no vivo en la parra
  • y me gusta un buen polvete
  • si a ti no te gusta vete
  • y déjame con mi farra.

  • Pa´ salir de la marisma
  • hay que hincar muy bien los codos
  • e ir aprendiendo los modos
  • de hacer los versos con prisma.
  • No vale cualquier sofisma
  • que pretenda ser poema,
  • quizás yo sea una mema
  • sin carisma como dices
  • pero como mis perdices
  • por seguir mi propio lema.

martes, 26 de enero de 2021

p Para Ángel Leonardo Duno Borges








  •  Para Ángel Leonardo Duno Borges

  • En el prólogo de Grafitis en la piel.

  • ¿Quién es Ángel Leonardo Duno Borges?


  • Un hombre, un poeta, un  mago del pensamiento, un hombre forjándose a sí mismo, un hombre que ha  vivido y vive haciendo suyas las sensaciones que le rodean, un hombre que sabe diferenciar la luz de las sombras, dejando atrás la oscuridad, ya que esa es la pretensión del hombre poeta, llegar con sus versos hasta lo más recóndito de la conciencia con el sano afán de introducir en ella matices nuevos que sean capaces de crear nuevas interrogantes.

  • Como poeta no solo quiere vivir en el mundo si no que también necesita conocer y hacer suyos los sentimientos que le envuelven para transformarlos en versos, versos que ayuden y den fortaleza y ánimo a quien los lea. Y Ángel lo consigue, sus versos nos introducen en el laberinto de la realidad que nos persigue, nos cuenta en ellos esos pequeños detalles de la vida cotidiana que muchas veces nos pasan desapercibidos, con ellos aprendemos a valorar bajo otro prisma el mundo que nos rodea. Me he visto en un dilema al pretender resaltar alguno de sus poemas en este prólogo y he sido incapaz de hacerlo, no he sabido distinguir entre buenos y mejores, toda su obra es un compendio de sensaciones, todos sus versos me llegan al alma, en todos encuentro algo que identifica al ser humano, en todos siento la emoción de estar leyendo a uno de los grandes de la poesía. Circula por sus venas sangre de poetas, esa sangre de todos aquellos que siguen soñando utopías, esa sangre del espíritu inquieto que quiere indagar por si mismo sin dejarse llevar por dogmas establecidos que atentan contra los principios de la Madre Naturaleza. Gracias Ángel por estos jirones de tu alma que entregas a la posteridad.                                       



  • Hablando con Dios

  • Dejo el arco al lograr ver
  • que esta libre la manzana
  • del pecado de nacer,
  • yo no soy Guillermo Tell
  • y mi arco no lo usaré
  • por esa mentira vana.

  • Esas leyes no me alcanzan,
  • yo solo quiero luchar
  • por una nueva esperanza
  • y si tú no me la das
  • no mataré por lograrla.

  • Entrego mi arco y mis flechas,
  • haz de mí lo que te plazca,
  • usa tu ira contra mí
  • pero sepas bien que yo
  • seré quien gane a la larga.

  • Algún nombre quedará
  • fulgurando en el Parnaso,
  • el de otros se olvidará,
  • mas al paso de los años
  • el mundo recordará
  • que vivió una vez un Ángel
  • que quiso libre volar. 

  • Mercedes Bou Ibáñez  

  • En el prólogo del libro 
  • Grafitis en la piel.
  • De; Ángel Leonardo Duno Borges 


lunes, 25 de enero de 2021

¡Llévame, tren de la una!



    • ¡Llévame, tren de la una
    • acaba ya mi sufrir!
    • Ya corre, ven a por mí,
    • acércame hasta la luna
    • que yo quiero desde allí
    • labrar un sueño profundo,
    • y con mi llanto fecundo,
    • regar la tierra de amor,
    • cada lágrima una flor
    • y marche el dolor del mundo.

    • Y marche el dolor del mundo
    • en féretro negro y blanco
    • mientras yo solo en un banco
    • me encojo meditabundo.
    • Y disculpa si redundo
    • hablando aún de lo mismo
    • de la maldad y el cinismo,
    • de odio y falta de empatía,
    • y de ese amor que se enfría
    • ante el malvado egoísmo.

    • Ante el malvado egoísmo
    • vaya el amor por delante
    • y no pueda ningún liante
    • envolverte en su cinismo.
    • Que no hay mejor catecismo
    • que seguir tu propia trama,
    • que nadie te haga la cama
    • para llevarte pa´l huerto
    • y aléjate de aquel tuerto
    • que de rey se de gran fama.

    • Que de rey se de gran fama
    • va para los impostores,
    • que hablando de ser doctores
    • queman con su fatua llama.
    • Y acá con un oriflama
    • seco mis ojos cansados,
    • pero han creado ya vados
    • donde pasa la desgracia,
    • esa que nunca se sacia
    • aun viéndonos ahogados.

    • Aun viéndonos ahogados
    • nadie nos lanza una cuerda,
    • que a nadie importa una mierda
    • que muramos olvidados.
    • En el mundo hay renegados
    • que nada lo dan por bueno
    • confunden amor con cieno
    • y ante nada se estimulan,
    • es por eso que circulan
    • solo entre el rayo y el trueno.

    • Solo entre el rayo y el trueno
    • porque mienten con su charla
    • hasta a su presa cegarla
    • con su dosis de veneno.
    • Mas para sentirse pleno
    • yo acá te lo digo hermana
    • cuida mucho a ese que te ama,
    • y también al que te cuida;
    • así acá doy por concluida
    • esta intervención de pana.

    • Esta intervención de pana;
    • ¿me dices das por concluida?
    • pues sigue tú con tu vida
    • y te olvidas de esta hermana.
    • Y gracias por la semana
    • de versar a contrapunto,
    • desde ahora a otro asunto
    • buscando una nueva vía
    • pa´ poder pasar el día;
    • así qué; borrón y punto.

    • Así qué; borrón y punto
    • no hermana nada que ver,
    • no me lograste entender
    • a otra décima me apunto.
    • Y mi disculpa te adjunto
    • por querer abandonarte,
    • piensan que quiero cuadrarte,
    • mas eran ideas mías
    • sin saber que más querías
    • hasta de versos colmarte.

    • Hasta de versos colmarte;
    • ¿lo dices por bien quedar?
    • Que si lo quieres dejar
    • ponemos punto y aparte.
    • Pero si quieres quedarte
    • que sepas que la anterior
    • era tan solo a tenor
    • de seguir a tu respuesta
    • cada décima se presta
    • a lo que quede mejor.

    • No digo por bien quedar
    • me sentía abandonado
    • y también anonadado
    • por la tal musa y su errar.
    • Verás la suelo culpar
    • por tardar en responder,
    • pero cómo puedo hacer
    • si la busco, mas no la hallo;
    • solo cuando canta el gallo
    • de luz viene aparecer.

    • De luz viene aparecer
    • la musa cuando nos llega,
    • es el alfa y el omega
    • que nos ayuda a crecer.
    • A veces parece ser
    • que no damos para más,
    • que nos quedamos atrás
    • y vamos perdiendo el paso
    • pero amigo no hagas caso
    • que a la cima llegarás.

    • Poema 
    • de;
    • Willie Moreno
    • y Merche Bou Ibáñez



miércoles, 20 de enero de 2021

v Ni truco ni trato con Efejota



  • -Otro finde a hacer puñetas
  • y ya me tiene hasta el gorro
  • este vivir tan modorro
  • zurciendo las camisetas.
  • Vivir como anacoretas
  • no es vivir... es un morir,
  • ya necesito salir
  • a remover los pinreles
  • y a disfrutar de las mieles
  • que hacen mi cuerpo latir.
  • .
  • -Pues quiero seguir tu farra
  • que a gozar también me apunto,
  • porque verás, si me junto
  • que también tengo guitarra.
  • Y manejo buena barra
  • no te vayas a creer,
  • capaz de dar gran placer
  • pues no soy un mojigato
  • y si vieras mi aparato
  • te lo querrías comer.
  • .
  • -Ay, mi Judas, no me joda
  • que si me jode lo jodo,
  • ¡jopé!, ha de haber otro modo
  • de joder sin ir de boda.
  • Joder se ha puesto de moda
  • y quien jode se alboroza,
  • jodo igual mozo que a moza
  • lo importante es el joder,
  • que la jodienda es placer
  • y quien jode bien la goza.
  • .
  • -¡Qué jodida, la señora!
  • Si la jodienda le va,
  • venga conmigo y verá
  • que le explico aquí y ahora,
  • cuando está tan seductora,
  • que en joder no hay dilema:
  • si dos quieren, ¡venga, al tema!
  • Y usted me pone un montón,
  • pues ya ve mi pantalón
  • abultar de forma extrema.
  • .
  • -Abultar de forma extrema
  • nunca significa nada,
  • que lo importante, monada
  • es que tenga buena flema.
  • Si calienta mas no quema
  • es solo un vulgar cascajo,
  • lo importante de un carajo
  • es su potencia y aguante
  • y así mi amigo, tunante,
  • da igual que lo tengas ñajo.
  • .
  • -Debajo tengo escondido
  • mi aparato del placer,
  • que te hará gozar, mujer,
  • pues para tal ha nacido.
  • En veintiuno está medido,
  • tiene duración, potencia
  • y, además de gran cadencia,
  • taladra cual «Black and Decker»,
  • mientras yo recito a Bécquer
  • mirando para Valencia*.
  • .
  • -A  Cuenca me gusta más
  • será porque de mozuela
  • me dejó alguna secuela
  • algún mozo por detrás.
  • Pero en fin tú lo verás
  • sea como tú lo gustes,
  • no quiero que te disgustes
  • y perderme un revolcón,
  • con que a poner atención
  • y a ir preparando ajustes.
  • .
  • -Más que preparado estoy,
  • así que no te me pares
  • que en tantos preliminares
  • se nos va el día de hoy.
  • Por eso ya mismo voy
  • a quitarte la chaqueta...
  • ¡Qué blusa tan bien repleta
  • con pezón muy afilado,
  • debes de tener pegado
  • un rubí en cada teta!
  • .
  • -¿No te pensarás pichón
  • que esto será por la jeta?
  • Que tocarme a mí una teta
  • puede costarte un riñón.
  • Ya temblabas de emoción
  • al pensar en pillar cacho,
  • pues sepas que aún no hay macho
  • que me monte por la cara 
  • así que amigo prepara
  • de billetes buen capacho.
  • .
  • -Si ahora vienes con eso,
  • no seré quien te taladre:
  • nunca un hijo de mi madre
  • tuvo que pagar por sexo.
  • Al contrario, y no es exceso,
  • pagarme tú deberías,
  • porque no todos los días
  • se conoce un ejemplar
  • de macho tan singular,
  • con dotes como las mías.
  • .
  • -¿Con dotes como las tuyas?
  • Ay, que de risa me meo,
  • si eres cegato y muy feo,
  • no estas tú para aleluyas.
  • Así que no te atribuyas
  • cualidades que no tienes
  • que de medidas de penes
  • ya me conozco yo muchas
  • y no todas son tan duchas
  • como presumís los nenes.
  • .
  • -Presumo de este paquete,
  • ¿qué sabrás tú de lo mío,
  • puta de cualquier "marío",
  • que te abres por un billete?
  • Coge tu vagina y vete
  • a engañar a otro "Gonzalo",
  • porque yo ni con un palo
  • te tocaría, ramera,
  • que no es para una cualquiera
  • el gozar con este falo.
  • .
  • -¡Vaya dos!, tal para cual,
  • ni amor ni sexo sinceros,
  • egoísmos y dineros,
  • los que cuentan al final.
  • -¿De que te extrañas chaval?
  • El amor ya se murió,
  • el cariño se perdió
  • y aunque te parezca cruel
  • si no manejas "papel"
  • no podrás... gritar: ¡Soy yo!
  • .
  • Poema de;
  • Efejota 
  • y ​Merche Bou Ibáñez
  • .

sábado, 16 de enero de 2021

p De poetas y bellacos Con Manuel y Willie






  • Aplico una ciencia infusa
  • porque yo entiendo muy poco,
  • pero a tientas y a lo loco
  • hago de mi sayo blusa.
  • Si me abandona la musa
  • me rodeo con amigos
  • y ellos me sirven de abrigos
  • para cobijar mis versos
  • que así no quedan dispersos
  • ni flácidos como higos.

  • Ni flácidos como higos;
  • ¡anda!, hoy tocamos la fruta
  • pues mira, cambio de ruta
  • y me voy con mis amigos.
  • Yo quería hablar de trigos
  • de los tigres del trigal
  • o del esquí en Formigal
  • pero los higos, ni secos
  • y ya voy cerrando flecos
  • dejando este madrigal.

  • Dejando este madrigal;
  • ¿de que madrigal me dices?
  • Ya confundes las perdices
  • con otra especie animal.
  • No me seas carcamal
  • ni te excuses ya por viejo
  • ni te hagas como el pendejo
  • que presume de ignorancia
  • tan solo por la arrogancia
  • de dar lustre a su pellejo.

  • De dar lustre a su pellejo
  • no sabe que pitos toca
  • ni versa bien con la boca
  • y admira a Cesar Vallejo.
  • El saber lo tiene viejo
  • y siempre suele escribir
  • para sus alas batir
  • y salir de la rutina,
  • esa cruel que le domina
  • y tiene con mal dormir.

  • Y tiene con mal dormir
  • una pena grande y gorda,
  • pues él se piensa que borda
  • las letras con su escribir.
  • Y gusta de presumir
  • de ser un vate de pro,
  • pero cree, digo yo;
  • que solo es un vil ceporro,
  • aborregado y modorro
  • que no sabe ni la o.

  • Que no sabe ni la o
  • por ser de poco estudiar,
  • pues siempre estaba en el bar,
  • su padre me lo contó.
  • El tonto se aficionó
  • al billar y a la baraja
  • y del estudiar ni miaja,
  • por eso para vivir
  • se dedicó a delinquir
  • comprándose una navaja.

  • Comprándose una navaja
  • bebiéndose la pimpina,
  • el agua de la letrina
  • y de paso no trabaja.
  • Y si lo hace es por migaja
  • satisfaciendo sus vicios
  • sin dar lugar a prejuicios
  • y a todos les da la cara;
  • muchos le miden con vara
  • todos sus malos desquicios.

  • Ceo que era una navaja
  • de aquellas de capar bueyes,
  • dicen que el día de reyes
  • a uno casi que lo raja.
  • A Pedrito, ese tartaja
  • que frecuenta el bar de Paco,
  • quiso robarle el tabaco
  • mas Pedro se defendió
  • y de una hostia lo dejó
  • chillando como un verraco.

  • Chillando como un verraco
  • sin más ganas de joder,
  • y ni a ese bar ya volver
  • para no ver al tal Paco.
  • Que es un tipo un poco flaco
  • pero tiene una escopeta
  • para todo el que cometa
  • tales hechos en el bar,
  • así que lo va a matar
  • si acerca ahí su boqueta.

  • Si acerca ahí su boqueta
  • lo pueden descalabrar
  • o quizás también matar
  • con un tiro de escopeta.
  • Que al Paco ya no le inquieta
  • llevar un cristiano al hoyo,
  • así que se cuide el pollo
  • de ir por allí a dar la lata,
  • que no meta más la pata
  • y se deje de mal rollo.

  • Y se deje de mal rollo
  • me dice aquí la muchacha
  • claro que con esta facha
  • me parezco a un puto pollo.
  • Pero volviendo al meollo
  • y siguiendo con la broma
  • por aquí se nos asoma
  • el amigo Willy Moreno,
  • Merche la todoterreno
  • y el Manel que se desploma.

  • Poema de;
  • Manuel Ignacio Marín
  • Willie Moreno
  • y Merche Bou Ibáñez

jueves, 14 de enero de 2021

p De poetas y soledades Con Manuel


  •  De poetas y soledades 

  • De algún calor sempiterno
  • salen las rosas del alma
  • y el buen poeta se ensalma
  • de un verso que será eterno.
  • Tiene el poeta algo tierno
  • que le corre por las venas,
  • con ello rompe cadenas
  • y al pobre le da esperanza,
  • pues sus letras son la danza
  • que alivia todas las penas.

  • ¡Qué alivia todas las penas!
  • Pues mi musa está perdida,
  • anda por hay escondida
  • y rimar, no rimo apenas.
  • Estoy harto de las cenas
  • que estas fiestas solo ceno,
  • con la sal de frutas Eno
  • alivio retorcijones
  • y ya tengo los cojones
  • como de polietileno.

  • Como de polietileno
  • se quedaron mis ideas
  • y aunque tú no te lo creas
  • no sé como echar el freno.
  • Casi siempre estoy que trueno
  • cuando a los hombres yo miro,
  • y se me escapa un suspiro
  • al ver que no me hacen caso,
  • de este invierno ya no paso
  • Pues voy a pegarme un tiro.

  • ¿Qué vas a pegarte un tiro?
  • ¡anda ya, no seas tonta!
  • que aquí ya tienes tu impronta
  • ya me pegaré yo el piro.
  • Hoy estoy para el retiro
  • pues este año no lo engancho
  • ni por largo ni por ancho
  • de momento voy de vago
  • y tomándome algún trago
  • así voy 'de zafarrancho'.

  • Y yo voy "de zafarrancho"
  • siempre en busca de la fiesta,
  • no me privo de la ingesta
  • aunque termine cual chancho.
  • Ya después me desengancho
  • y vuelvo pa´ mis corrales,
  • a taparme con mis chales
  • y a vivir como pedorra,
  • tal cual oveja modorra
  • que aún precisa pañales.

  • ¡Qué aún precisa pañales!
  • Yo si que tengo modorra
  • Ja, vivir como pedorra,
  • tú como yo, de viejales.
  • Que no somos dos chavales
  • que si escribimos de noche
  • no es por ver a la Pedroche
  • ni porque seamos gatos
  • es por pasar buenos ratos
  • pasada la medianoche.

  • Pasada la medianoche
  • solo sale algún vampiro,
  • el gato del Edelmiro
  • y alguno que otro fantoche.
  • Por cierto, que la Pedroche
  • tiene un par de buenas tetas,
  • firmes, altivas y prietas
  • y un culito respingón
  • que sirve de inspiración
  • hasta a los malos poetas.

  • ¡Hasta a los malos poetas!
  • No me doy por aludido
  • porque yo soy aplaudido
  • y hago sonar las trompetas.
  • Ya quisieran los poetas
  • tener este privilegio
  • ya que sin ir a colegio
  • bromeo con los mejores
  • y me dan hasta alfajores
  • ¡Dios! Menudo sacrilegio.

  • ¡Dios! Menudo sacrilegio
  • aguantar impertinentes,
  • que se las dan de potentes
  • sin haber ido al colegio.
  • Y creen por sortilegio
  • ser vates de gran prestigio,
  • sin tener ningún vestigio
  • de las letras y sus artes,
  • pero amigo en todas partes
  • hay motivos de litigio.

  • Poema de;
  • Manuel Ignacio Marín
  • y Merche Bou Ibáñez