viernes, 2 de agosto de 2019

X Décimas a Don Quijote




¿Qué decir de Don Quijote
que de él no se haya dicho?
Era el hombre un poco bicho
buscando siempre pitote.
Su facha era un despelote
y solaz de los vecinos
al verle por los caminos
lidiando con su bravura
o quizás más bien locura
desbaratando molinos.

Él y un gordo flatulento
por La Mancha se anduvieron,
mil caminos recorrieron
con un penco y un jumento.
No dudó en ningún momento
ser un noble caballero,
así que nombró escudero
a ese gordo Sancho Panza.
La gente les tomó a chanza
al ver tanto desafuero.

Entró en amor el canijo
con una zagala fea,
de nombre la Dulcinea
y era moza de un cortijo.
Mas el pensó que de fijo
era dama de alta cuna
de alguna estirpe moruna
de los reyes del oriente
y siempre con ella en mente
se lanzó a buscar fortuna.

Alegrías nunca vieron
este par de mamelucos
pues no eran bastante cucos
 y palos muchos les dieron.
Noches de angustia tuvieron
durmiendo baja la luna
sin tener a veces una
manta para cobijarse
y ni tener con que aviarse
por su potra tan perruna.

Pero en el mundo dejaron
el sabor de la nobleza
de aquellos que sin pereza
con la injusticia lucharon.
A la libertad cantaron
sin el miedo al que dirán,
por eso siempre estarán 
en el mundo eternamente,
nunca olvidará la gente
al Quijote y su gañán.



-0-

Nunca se pierde El Quijote,
para poderlo encontrar
le tendremos que buscar
donde la injusticia brote.

Del que se juega el bigote
por deshacer un entuerto,
puede dar usted por cierto
que lleva en su corazón
la semilla y la sazón
que han de mantener despierto
al hidalgo caballero
y aquel sagaz escudero
tan alegre y bonachón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario