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miércoles, 6 de marzo de 2019

21 Nostalgia Poema de desamor






vídeo canción

Nostalgia 

Llegan tiempos del ayer y un recuerdo adormecido,
disfrazado de nostalgia, me ataca lanzando un grito.

Y veo al último beso,  escondido en una lágrima,
pidiendo al cielo infinito, que vuelvas con la mañana,
que sin ti mi vida es nula, que sin ti, mi vida es nada.

Sin ti mi vida es baldía, las golondrinas no vienen,
creo que Bécquer mentía, los que se van nunca vuelven.

Quedó mi nido vacío  y siento en el pecho un frío,
que me congela hasta el alma cuando asoman los recuerdos
sobre los pies de mi cama, donde ya... no quedan sueños.

Te fuiste mi amor al alba  y me dejaste a mi suerte,
¿qué daño pude hacer yo, si solo... supe quererte?

Con un dolor que me ciega, maldigo la vida ingrata,
que no respeta la esencia, de las almas que respiran
tan solo con la pasión, del amor y su querencia.

Ya murieron las magnolias que adornaban el balcón,
los geranios se han secado,  han perdido la ilusión.

Echan de menos los besos y el pasear de tus dedos
por mis pechos de algodón y la hierbabuena llora
solitaria en el rincón, al ver mis labios resecos.

¿Por qué te fuiste mi amor?


Nostalgia

Llegan tiempos del ayer
y un recuerdo adormecido
disfrazado de nostalgia
me ataca lanzando un grito.

Y veo al último beso
escondido en una lágrima
pidiendo al cielo infinito 
que vuelvas con la mañana,
que sin ti mi vida es nula,
que sin ti, mi vida es nada.

Sin ti mi vida es baldía
las golondrinas no vienen
creo que Becquer mentía,
los que se van nunca vuelven.

Quedó mi nido vacío
y siento en el pecho un frío
que me congela hasta el alma
cuando asoman los recuerdos
sobre los pies de mi cama

donde ya no quedan sueños.

Te fuiste mi amor un día 
y me dejaste a mi suerte,
¿qué daño pude hacer yo
si solo supe quererte?

Con un dolor que me ciega
maldigo la vida ingrata
que no respeta la esencia
de las almas que respiran
tan solo con la pasión
del amor y su querencia.

Ya murieron las magnolias
que adornaban el balcón
los geranios se han secado
han perdido la ilusión.

Echan de menos los besos
y el pasear de tus dedos
por mis pechos de algodón
y la hierbabuena llora
solitaria en el rincón
al ver mis labios resecos.

¿Por qué te fuiste mi amor?

-----------
Berta estaba sentada en el balcón, un refugio que una vez había sido testigo de sueños y susurros. El viento que ingresaba por los barrotes  parecía traer consigo ecos del pasado, recortes de memorias llenas de fragancia a magnolias y risas que resonaban en las tardes serenas. Hoy, ese mismo viento era portador de un frío invernal que la envolvía y la hacía sentirse más sola de lo que había estado en mucho tiempo.

Llevaba días sin poder rastrear el camino de sus pensamientos, atrapada entre la bruma de los recuerdos que a cada instante se presentaban ante ella, desgarradores y dulces a la vez. Allí estaba, de nuevo, la imagen de él, con su risa cálida como el sol de verano, llenando cada rincón de su vida con palabras de amor y promesas eternas. Su último beso había sido un adiós que aún se manifestaba como una sombra temblorosa en sus labios, escondido tras cada lágrima que se escapaba de sus ojos.

¿Qué daño pude hacer yo, si solo supe quererte? murmuró, consciente de que la vida no otorgaba respuestas, ni consuelo a su quebranto. Sin él, el mundo había perdido su color, su brillo; las golondrinas que solían anidar en el balcón se habían marchado, llevándose consigo las melodías del amor y el eco de la felicidad. A veces, Berta se preguntaba si eso había sido un mero capricho de la naturaleza o un cruel designio del destino, pero un susurro le respondía que Bécquer había mentido: aquellos que se van rara vez regresan.

Las magnolias, antaño protagonistas de su pequeño reino de amor, habían marchitado, dejando su aroma relegado al olvido. Ella miró el jardín muerta de tristeza, los geranios se habían olvidado de florecer, y todo lo que había sido vibrante y vivo se había convertido en polvo. Era un lugar vacante, un nido que un día había sido cálido y pleno de afecto, ahora era solo un reflejo de la desolación.

Así, se sentó en la frías baldosas del balcón, dejando que sus pensamientos se desnudaran; el dolor de la pérdida la consumía, la llenaba de un vacío que nunca antes había conocido. ¿Por qué te fuiste, mi amor?, preguntó al aire, sabiendo bien que no habría respuesta. El eco de su propia voz le resultaba ensordecedor; la soledad se había hecho su compañera, y con cada palabra se sentía más atrapada en la telaraña de su nostalgia.

La hierbabuena, que una vez había sido testigo de sus caricias, ahora lloraba en silencio. A Berta le pareció que todo a su alrededor la miraba con ojos cansados, con compasión, como si el propio universo se hubiese manifestado para recordarle la cruel verdad: que estaba sola. No había palabras de consuelo para un corazón roto, no había batallas que librar, solo un inexorable silencio que la rodeaba.

Así pasaban los días, uno tras otro, llenos de ese vacío que parecía aumentar. La vida continuaba en lo superficial, pero Berta, atrapada en sus recuerdos, lloraba la pérdida de lo que una vez había sido su razón de ser, mientras las sombras de lo que alguna vez fue su amor se deslizaban silenciosas por la habitación. En algún rincón del alma, aún guardaba la esperanza de que algún día, tal vez, volvería a sentir el calor de aquel amor, pero la realidad la mantenía prisionera en una estación de tristeza interminable.


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Nostalgia

(intro)
Llegan tiempos del ayer
y un recuerdo adormecido,
disfrazado de nostalgia,
me ataca lanzando un grito.
...
Y veo al último beso
escondido en una lágrima.
...
Pidiendo al cielo infinito 
que vuelvas con la mañana,
que sin ti mi vida es nula,
que sin ti... mi vida es nada.
...
(verso1)
Sin ti mi vida es baldía,
las golondrinas no vienen,
creo que Becquer mentía
los que se van nunca vuelven.
...
Quedó mi nido vacío
y siento en el pecho un frío
que me congela hasta el alma.
...
Cuando asoman los recuerdos
sobre los pies de mi cama,

donde ya no quedan sueños.
...
(estribillo)
Te fuiste mi amor un día 
y me dejaste a mi suerte,
¿qué daño pude hacer yo
si solo supe quererte?
...
Con un dolor que me ciega,
maldigo la vida ingrata
que no respeta la esencia
de las almas que respiran
tan solo con la pasión,
del amor y su querencia.
...
(verso2)
Ya murieron las magnolias
que adornaban el balcón.
...
Los geranios se han secado
han perdido la ilusión.
...
Echan de menos los besos
y el pasear de tus dedos
por mis pechos de algodón.
...
La hierbabuena solloza
solitaria en el rincón
al ver mis labios resecos.
...
Y... mi corazón pregunta: 
¿Por qué te fuiste mi amor?


domingo, 28 de octubre de 2018

¿Dónde moras alegría? Décimas






¿Dónde moras, alegría?



vídeo canción

¿Dónde moras alegría?
¿Qué sueños son los que llenas?
¿Qué anchos caminos y venas
transitas con armonía?
¿Dónde están querida mía,
tus ojos enamorados,
profundos y sosegados,
que miran con altos vuelos
entre dichas y consuelos
a mis párpados cerrados?

¿Dónde está tu poesía?
¿Con qué ropas se disfraza,
qué corazones abraza
quitándoles su agonía?
¿Dónde están amada mía,
las esencias de la vida
que pueden cerrar la herida
producida por la espera
que concede la ceguera
a un alma pobre y dormida?


Estas dos décimas de introducción
son del poeta español
Javier Fernández Laso

¿Dónde estas alegría?

¿Dónde vives alegría?
que a mi puerta no te llegas,
y dime que excusa alegas
para no alegrar mi día.
Sufre mucho el alma mía
sin recibir tus honores,
¿cuándo para mí las flores
que a los demás les regalas?
¿Cuándo cesaran mis malas
largas noches de temores?

¡Cuánto quisiera alegría
que nunca me abandonaras!
Que por mí siempre velaras,
y fueses siempre mi guía.
Sin ti tan solo agonía
se vislumbra en mis mañanas,
negras se vuelven mis canas
si veo que tu te alejas,
lloro mucho cuando dejas
de dedicarme tus nanas.

¡Dices que mucho me quieres
pero no me lo demuestras,
que siempre ante mí te muestras
desnuda de los placeres.
¿Por qué alegría me hieres?
¡Dí que daño cometí!
¿Por qué te cebas en mí
con tanta maldad y saña?
¡Si siempre fui buena maña 
y mi anhelo puse en ti!

En estas cosas pensando
voy apurando mi vida,
y ya me doy por vencida
al ver que se va acabando.
Ya no recuerdo ni cuando
tuve algún día feliz,
nunca comí yo perdiz
como aquellas de los cuentos
tan solo amargos momentos
con algún que otro desliz.

Tampoco tan mala fui
tan solo viví a mi antojo,
mas hice siempre un enojo
de aquello que no creí.
Siempre a mi modo viví
sin hacer caso del loco,
que vino a comerme el coco
con sacrificios cruentos,
que a mí todos esos cuentos
siempre me importaron poco.

Fui por el amor creada
por dos seres que se amaron
y por nunca repararon
en el fin de la jugada.
Fui por el amor tallada
en roca de mármol puro
y hoy mi corazón maduro
le da gracias a la vida
mostrándome agradecida
a quien me dio un buen futuro.

Y no esperando regalo
la vida muy bien se lleva,
pero si cae una breva
con gusto que me la jalo.
Estaba ya viendo el halo
de la muerte que rondaba,
y ya tan solo esperaba
que me llevara con ella
y por fin borrar la huella
de una vida enajenada.

Y entonces vi que brillaba
en el azul una estrella,
vi que lucía muy bella
y en susurros me llamaba.
Y vi el rubí que guardaba
en paño de oro bordado,
mi corazón quedó helado.
¿Será para mí ? pensé,
pensativa me quedé;
¿Acaso lo habré ganado?

¿Qué hice yo pa´ merecer
un regalo tan preciado?
Si viví siempre en pecado
por mis ansias de crecer.
Tan solo supe ofender
a quien no lo merecía,
me porté como una arpía
sin atender a razones
siempre puse los cojones
como ejemplo de valía.

Por eso pienso que yo
no soy dueña del rubí,
de nunca lo merecí
y a la estrella dije no.
Vi que la estrella lloró
sin comprender mi respuesta
y dijo estaba dispuesta
a darme rubí y honores
al ver que yo mis errores
reconocí siendo honesta.

--------------

¿Dónde moras alegría?

(intro)
¿Dónde vives alegría?
que a mi puerta no te llegas,
y dime que excusa alegas
para no alegrar mi día.
...
Sufre mucho el alma mía
sin recibir tus honores.
...
¿Cuándo para mí esas flores
que a los demás les regalas?
¿Cuándo cesaran mis malas
largas noches de temores?
...
(verso1)
¡Cuánto quisiera alegría
que nunca me abandonaras!
Que por mí siempre velaras,
y fueses siempre mi guía.
...
Sin ti... tan solo agonía
se vislumbra en mis mañanas.
Negras se vuelven mis canas
si veo que tu te alejas.
...
Lloro mucho cuando dejas
de dedicarme tus nanas.
...
(verso2)
¡Dices que mucho me quieres
pero no me lo demuestras.
Siempre ante mí te muestras
desnuda de los placeres.
...
¿Por qué alegría me hieres?
¡Dí que daño cometí!
¿Por qué te cebas en mí
con tanta maldad y saña?
...
¡Si siempre fui buena maña 
y mi anhelo puse en ti!
...
(coros)
¿Dónde moras alegría?
¿Qué sueños son los que llenas?
¿Qué anchos caminos y venas
transitas con armonía?
...
¿Dónde están querida mía,
tus ojos enamorados,
profundos y sosegados,
que miran con altos vuelos
entre dichas y consuelos
a mis párpados cerrados?
---
(verso3)
En estas cosas pensando
voy apurando mi vida,
y ya me doy por vencida
al ver que se va acabando.
...
Ya no recuerdo ni cuando
tuve algún día feliz.
Nunca comí yo perdiz
como aquellas de los cuentos.
Tan solo amargos momentos
con algún... que otro desliz.
...
(verso4)
Tampoco tan mala fui
tan solo viví a mi antojo,
mas hice siempre un enojo
de aquello que no creí.
...
Siempre a mi modo viví
sin hacer caso del loco,
que vino a comerme el coco
con sacrificios cruentos.
...
Que a mí todos esos cuentos
siempre me importaron poco.
...
(outro)
Así que ven alegría
hasta los pies de mi cama
y seas tú... la luz y guía...
que alumbre mis mañanas...

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