Silva arromanzada Los versos endecasílabos llevan la acentuación rítmica en 1ª 4ª 7ª y 10ª sílaba (dactílicos plenos o de gaita gallega)
Busqué en la vida el cómo ser del amor leyenda, siempre buscando sacar el dolor, siempre intentando soñar primaveras, siempre lejana de aquellos que dicen; ¡vaya esta vieja, menuda cateta! Pensando que a su edad sigue siendo mozuela. Ya pasé muchos años siempre arriando las velas, quiero ahora vivir libre a mi modo sin miedo a perderlas. Pero, el sueño acabó y ella me lo recuerda, dice: ¡ya vale!, ¡tu tiempo pasó! ponte ya pilas nuevas, vive de acuerdo a la edad que te toca feo no queda te llamen abuela. Por más que cavilé nunca pensé que la vida tuviera escondidos apuntes en pajizas libretas, donde suspiran añejos secretos, torpes historias de antiguas quimeras esperando salir a morder mis orejas. Sabe la vida ponernos a tono, nadie se piense que juega con ella, manda en la timba, las cartas son suyas y aunque no lo parezca, ¡qué bien baraja, maneja y reparte! pero siempre se queda escondida en la manga una jugada de mano maestra. Al llegar nuestro otoño vemos la vida que alegre se acerca viene a la tarde y nos dice; tranquila, fuiste de joven igual que una fiera, ¿y qué quieres ahora? solo supiste el hacer la puñeta, sabes que fuiste de siempre una bruja pero hoy con llantos al cielo le ruegas; ¡olvida ese pasado, ten solo en cuenta que quise ser buena y tuya fue la culpa de que nunca lo fuera! Sabes bien que no es cierto, calla y no llores, aguanta tu vela y mirando hacia el suelo pide a los duendes que dan vida eterna sin reparos ni dudas cambien tu chip en la próxima entrega.
De la serie maltrato —–2———5——-7———–10– Silencios ocultan sueños perdidos, las voces del miedo acechan tu mente, te asustan por nada, simples bufidos, te sientes muy rara, suda tu frente. ¡Qué hábil el monstruo, siembra la duda! intenta el cabrón te sientas culpable, te culpa de todo así fueses muda y frente a los otros muéstrase amable. No dejes que nadie, hunda tu vida no temas jamás al miedo por nada, no dejes atar tu cuerpo a la brida que frena el soñar a sueños de un hada. Al ser la mujer del mundo princesa el hombre a de ser el sol que la besa.